“La democracia se construye desde la ciudadanía y es a ella a la que hay que escuchar a la hora de nombrar a alguien en la institución que es la primera garante de sus derechos. El defensor o defensora del pueblo es una figura que debe, por si y más que cualquier otro jerarca, ostentar una credibilidad especial, una legitimidad propia no solo de sus credenciales profesionales, sino de su independencia frente a sectores específicos”.
Con estas palabras justificó la legisladora Kattia Cambronero, la propuesta del nombre de la señora Kattia Rodríguez Araica para ocupar el puesto de Defensora de los Habitantes dado que ninguno de los principales candidatos que iniciaron la contienda -Laura Arguedas y Erick Ulate-, consiguió la mayoría necesaria.







