Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Actualmente soy sierva a Cristo. Vivo mi vida dedicada a Cristo, para su servicio” relata Mirta Silvia Escobedo, co pastora evangélica de la Iglesia Sembrando vida en las Naciones en Argentina.
Con Escobedo conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Como fue mi niñez, infancia, adolescencia y llegas a ser pastora Argentina?
Puedo contarles que soy la mayor de tres hermanos, tengo una hermana y un hermano menor de los tres tuve una infancia hermosa, unos padres maravillosos, mi niñez fue lo más lindo tengo muy buenos recuerdos jugando con mis 2 hermano@s y los chicos vecinos que teníamos de amigos siempre digo que mi infancia fue tan linda que si Dios me da oportunidad de morir y nacer de nuevo le pediría nacer otra vez en ese hogar que fui tan feliz.
Fui creciendo mi adolescencia muy sana y muy feliz.
Estudiando muy compañera y amiga de mi madre y mi hermana. 
Cuando fui siendo mayor a los 18 años conozco al que fue mi esposo nos casamos cuando cumplí 21 años.
Fui muy feliz trabajando los 2 juntos teníamos comercio de autoservicio y cuando tenía 24 años llega mi 1 hijo.
Después de 3 años llega mi hija, después de 4 años llega el 3 hijo varón.
Cuando esté bebe tenía 4 meses de vida comencé a sentir el vacío en mi vida y comencé a buscar por todos los lugares como comenté curanderos, espiritistas, etc. pero nada llenaba mi corazón se había apoderado de mí una tristeza a pesar de tener un esposo maravilloso y tres hermosos hijos.
Yo estaba vacía.
El negocio comenzó a trabajar muy poco comenzamos a tener deudas en el banco la cual no podíamos pagar, hipotecamos la casa, no podíamos pagar tampoco la hipoteca.
Mi tristeza y desprecio crecía cada día más había días que no tenía que darle de comer a mis hijos.
Hasta que un día me hablan que cerca de mi casa había una campana evangélica que esto me podía cambiar yo fui esa noche desesperada creyendo que esto era curanderismo fui buscando solución para mi vida.
Recuerdo que el predicador el pastor hablaba yo no paraba de llorar.
¡¡ Dios había comenzado trabajar en mi vida!
Esa noche acepté a Jesús en mi corazón.
Llegue a mi casa con otro ánimo diferente ganas de vivir, era otra persona.
Desde ese día no sé cómo se comenzó a solucionar los problemas económicos y había paz en mi hogar.
Yo seguí congregándome cada día más buscando el amor de Dios y llevando a toda persona a Cristo para que puedan tener la paz que yo había logrado.
Y hasta el día de hoy ya 35 años, nunca me aparté de su amor trabajo todos los días en la iglesia y visitando a los necesitados para que conozcan el amor maravilloso de Dios.
Sean muy bendecidos con este testimonio.
Trabajando en la visitación de cárceles.
Lugares carenciados. Que en Argentina decimos villas de emergencia donde vive la gente muy humilde. Que no tienen comida, ni abrigos. Esto es lo que hacemos llevando alimentos, toda la ropa que pueda juntar pidiendo a la gente donaciones y a otras Iglesias.
También en las plazas nos juntamos para dar la leche con chocolate y facturas o galletitas para los chicos.
Tengo también 1 vez por semana juntamos a los abuelos para servirles 1 té con tortas o facturas y predicarles la palabra. También hacemos muchas campañas evangelistas predicando la palabra.
Visito hospitales orando por las camas a cada enfermo, hospital de niños orando también por cada niño que está internado llevamos pañales agua mineral.
Para el día de reyes que acá se festeja mucho hay hermanos que se visten de reyes y llevamos muchos juguetes esto hacemos en una plaza.
También para Día del Niño regalamos juguetes hacemos fiesta con globos golosinas y también hago reuniones en las casas donde juntamos las mujeres tal ves 11 o 14 mujeres predicamos la palabra, ministro estas mujeres escuchando sus necesidades y orando por ellas, tengo reunión en la iglesia los días lunes que hacemos oración por los enfermos, necesidades, los martes juntamos las mujeres para aprender la palabra.
Los miércoles tenemos reunión general de iglesia, los días jueves estudiamos la palabra de Dios en seminario, los viernes un hermano hace reunión de hombres para estudiar la palabra.
Los sábados tenemos reunión de jóvenes juntamos todos los jóvenes ellos cantan alaban a Dios y comparten la palabra de Dios.
Los Días Domingo tenemos reunión general de iglesia. Y esta es mi vida hoy en la actualidad soy muy feliz predicando su palabra me invitan de Iglesias para predicar su palabra o me invitan otro país o provincia para llevar la palabra de Dios lo hago con gozo y alegría por lo más hermoso que hay es el servicio a Dios.
Vivo para servirle incansablemente hasta que el me lleve a su presencia.
Ahora en estos tiempos no podemos abrir la iglesia o hacer reuniones en las calles o plazas porque esta pandemia, pero hacemos reuniones por zoom porque la palabra de Dios.
¿Algo más que deseas agregar?
Me despido con un beso y abrazo en nombre de Cristo Jesús.
Que Dios los bendiga grandemente.







