Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Sea previsor tal y como lo expresa Eclesiastés 10:10 que dice: “Es muy difícil cortar con un hacha sin filo, pero si se le saca filo, el trabajo es más fácil. Las cosas se hacen bien si se hacen con sabiduría” (La Palabra de Dios para Todos). Así como hay que afilar el hacha antes de usarla, hay que hacer planes con anticipación para aprovechar bien el tiempo. Posponga o cancele las tareas que no son importantes y solo consumen tiempo y energía. Y si ha terminado una tarea antes de lo previsto, ¿por qué no adelanta alguna otra de la lista? Si es previsor, le ocurrirá como al hombre sabio que afila su hacha antes de empezar a trabajar: aumentará su productividad” desafía la Apóstol chilena Kathyuska Polonsky quien es una persona fuerte en Oración y guerra espiritual.
Con Polonsky conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Porque es importante simplificar?
Aprenda a decir no a lo que tiene poca importancia y solo consume tiempo.
Llenarse de actividades y compromisos le producirá estrés innecesario y le robará la alegría.
Evite cosas que roban tiempo
Trabaje de acuerdo al diseño del cielo.
Dice el libro de Genesis Que Dios planificó la creación, trabajo, y descansó.
¿ Porque es importante el trabajo?
Nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos han mostrado por medio de Su ejemplo y Sus enseñanzas que el trabajo es tan importante en el cielo como en la tierra.
Dios trabajó para crear los cielos y la tierra; hizo que los mares se agruparan en un solo lugar y que apareciera la tierra seca; hizo que el pasto, las hierbas y los árboles crecieran sobre la tierra; formó el sol, la luna y las estrellas; creó a todos los seres vivientes marinos y terrestres y, por último, colocó a Adán y a Eva en la tierra para que cuidaran de ella y para que tuvieran dominio sobre todos los seres vivientes. (Véase Génesis 1:1–28).
Como vemos Dios todo lo hizo en su tiempo con organización y orden.
Jesús dijo: “…Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (Juan 5:17).
Más tarde agregó: “…tengo que hacer las obras del que me envió” (Juan 9:4).
No posponga las cosas ni sea indeciso. Eclesiastés 11:4 dice: “El que está vigilando el viento no sembrará; y el que está mirando las nubes no segará”. Un agricultor que espera las condiciones perfectas pospone vez tras vez su labor, pero eso le roba tiempo y disminuye su productividad ya que nunca siembra ni cosecha nada. De igual modo, las incertidumbres de la vida pueden llevarnos a posponer nuestras decisiones. O quizás creamos que tenemos que conocer todos los detalles antes de decidirnos. Es cierto que hay decisiones que exigen reflexión cuidadosa. Después de todo, Proverbios 14:15 dice que el hombre prudente piensa bien antes de dar un paso. Pero la realidad es que en la mayoría de los casos habrá cierto grado de incertidumbre (Eclesiastés 11:6).
¿ Se debe ser perfeccionista?.
Santiago 3:17 declara: “La sabiduría de arriba [o de Dios] es […] razonable”. Querer hacer bien las cosas es digno de alabanza. Pero el perfeccionismo puede conducirnos a la decepción y el fracaso. Por ejemplo, alguien que está estudiando un nuevo idioma debe reconocer que cometerá errores y que aprenderá de ellos. Sin embargo, al perfeccionista le da pánico decir algo mal, lo cual le impide progresar. Es bueno que nuestras expectativas sean razonables. Ya lo dice Proverbios 11:2: “La sabiduría está con los modestos”. Las personas modestas no se toman demasiado en serio sus errores, y hasta se ríen de ellos.
“Usted no paga las cosas con dinero; las paga con tiempo.” (El arte de vivir. Sé feliz, nadie te está mirando).
Sea equilibrado y realista.
Un hombre y su hijo trabajando juntos.







