En un caso que ha conmocionado a la comunidad de Coronado, San José, el exsacerdote Manuel Guevara Fonseca ha sido condenado a 18 años de prisión tras ser encontrado culpable de abusar sexualmente de un menor de edad. Este lamentable suceso ha puesto de manifiesto nuevamente la urgencia de abordar los casos de abuso dentro de instituciones religiosas.
Los hechos se remontan a cuando el menor tenía tan solo 12 años y desempeñaba el rol de monaguillo en la iglesia local. Según la sentencia emitida por el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en el fallo número 240 – 2024, Guevara fue declarado autor responsable de delitos de abuso sexual contra persona menor de edad, recibiendo la pena mencionada.
La oficina de prensa del Poder Judicial informó que la sentencia fue unánime y que el condenado fue encontrado culpable de los cargos mencionados. El afectado, ahora un joven de 28 años, había presentado la denuncia ante las autoridades eclesiásticas cuando contaba con 19 años de edad.
La denuncia penal contra el sacerdote fue presentada el 25 de febrero de 2019 ante el Juzgado Penal de Guadalupe, marcando el inicio de un proceso judicial que finalmente ha concluido con la condena del acusado.
Es importante destacar que, al momento de ser denunciado, Guevara ejercía como párroco en la iglesia de Santo Domingo de Heredia. Sin embargo, tras conocerse los hechos, abandonó su cargo argumentando motivos personales. La Curia Metropolitana ha admitido que desde el año 2015 tenía conocimiento de las denuncias de abuso sexual contra Guevara, pero lamentablemente, no se tomaron acciones al respecto hasta que se procedió con su arresto.
Este caso ha puesto en evidencia la necesidad urgente de implementar medidas más efectivas para prevenir y abordar los casos de abuso dentro de instituciones religiosas. La protección de los menores y el acceso a una justicia efectiva deben ser prioridades fundamentales en cualquier comunidad.







