El director de la Alianza Evangélica Latina anunció, en la asamblea general realizada en San José, una apuesta por descentralizar los festivales y trabajar con otros ministerios
Domingo 1 de noviembre de 2026
Jonatan Proietti, director ejecutivo de la Alianza Evangélica Latina (AEL) y director regional para América Latina de la Asociación Luis Palau, perfiló la ruta que seguirá la organización evangelística en el continente. Lo hizo durante la Asamblea General de la AEL, celebrada en San José, Costa Rica.
La Asociación Luis Palau es una organización evangelística fundada por el evangelista Luis Palau, conocida por realizar festivales públicos en ciudades de América Latina. Su designación se dio a conocer en octubre, según informó Christian Daily International el 14 de ese mes, y Proietti asumirá formalmente el cargo a inicios de 2027, tras un proceso de transición planificado.
La función fue ejercida durante décadas por su padre, Rubén Proietti, junto a Palau. Tras el fallecimiento de ambos, Jonatan Proietti y Andrés Palau han asumido el liderazgo de la organización. Proietti afirmó que su padre caminó 43 años con Palau, fue su mentor y un amigo cercano, y que el aprendizaje de esa visión se transmitió en la vida cotidiana. Sobre los cambios por venir, recurrió a una analogía: lo primero es no chocar el auto y, después, ajustar lo que permita mejorar su marcha.
Como parte de la reorganización, Proietti dejará la dirección de la red Nueva Generación de Evangelistas (NGE) para América Latina, que encabezó desde 2018 y que agrupa a cerca de 1.000 evangelistas en la región. La coordinación del área para América Latina y España pasará a la líder ministerial Mimi Ciulla.
Entre sus prioridades, planteó superar el trabajo aislado dentro de la organización y buscar una colaboración integral, sin “silos” ni “islas”. En línea con el lema de la NGE —“un mensaje, múltiples expresiones”—, sostuvo que el evangelismo actual no puede depender solo de figuras de proclamación masiva, sino involucrar a cada miembro de las congregaciones.
En cuanto a los festivales Palau, anunció que la estrategia dejará de concentrarse en las ciudades capitales: la estructura operativa y la participación del evangelista Andrés Palau se trasladarán a centros urbanos secundarios e intermedios. Abogó además por la cooperación con otras organizaciones, pidió “dejar el logo y el ego en la puerta” e incorporar ministerios con mayor trayectoria en áreas específicas.
Respecto de las actividades que acompañan cada gira —reuniones con empresarios, encuentros para mujeres liderados por Wendy Palau, visitas a cárceles y jornadas de asistencia médica y social—, afirmó que todas tienen una meta evangelística, algo que “no se negocia”. Concluyó que, pese a los cambios de método, el ministerio seguirá apoyando a la iglesia local.







