En Nigeria, ser gay puede acarrear una pena máxima de 14 años de prisión. Sin embargo, la persecución y el abuso hacia las personas queer en el país no se limitan al sistema legal. Bandas homófobas, conocidas como «kito» en Nigeria, han surgido como una amenaza para la comunidad LGBTQ+, chantajeando y victimizando a personas queer a través de perfiles falsos en aplicaciones de citas en línea.
Un reciente documental de la BBC África titulado «Kito: Blackmailing LGBT Nigeria» ha expuesto la cruel realidad de los delitos perpetrados contra la comunidad LGBTQ+ en el país africano. Estos delincuentes se aprovechan de la identidad sexual de las personas para chantajearlas, robarles y, en muchos casos, someterlas a torturas físicas y emocionales.
En el documental, se presenta el caso de Mohammed, un hombre que se convirtió en víctima de una banda de kito. Mohammed había estado conversando con un hombre llamado Jamal a través de Internet antes de decidir reunirse con él. Sin embargo, cuando llegó a casa de Jamal, un grupo de hombres irrumpió en la vivienda y comenzó a golpear a Mohammed. La agresión fue grabada en vídeo y posteriormente compartida en Internet.
«No podía creer que alguien en quien confiaba pudiera llegar al extremo de hacerme eso», declaró Mohammed a la BBC, visiblemente afectado por la experiencia. A pesar de las secuelas emocionales, Mohammed encontró consuelo en el amor incondicional de su hijo, quien le aseguró que su orientación sexual no era un problema para él.
Emmanuel, otra víctima de la violencia kito, relató a la BBC cómo fue engañado y posteriormente chantajeado. Sus agresores no publicaron el vídeo en Internet, pero lo obligaron a retirar una suma considerable de dinero de sus cuentas bancarias y lo sometieron a torturas físicas, incluso utilizando una plancha caliente. La experiencia dejó a Emmanuel con secuelas mentales y una sensación de inseguridad constante.
La difusión de los vídeos de chantaje en Internet ha llevado a la mayoría de los hombres entrevistados en el documental a perder sus empleos y enfrentar una estigmatización aún mayor. Esta realidad es una muestra alarmante de cómo la discriminación y la violencia contra las personas queer no solo afectan su integridad física y emocional, sino también sus oportunidades laborales y su reputación social.
Los casos de violencia perpetrados por las pandillas homófobas en Nigeria han cobrado vidas. En febrero de 2022, un hombre fue asesinado después de caer en una trampa tendida por una de estas bandas a través de las redes sociales, según informes de DNB. Además, se han reportado detenciones de hombres que extorsionan a gays que conocen en aplicaciones de citas en Nigeria.
Desafortunadamente, estos delitos no se limitan a Nigeria, sino que también se han vuelto comunes en todo el continente africano. En Sudáfrica, las autoridades han emitido advertencias a los gays que utilizan aplicaciones como Grindr, debido a que los delincuentes aprovechan estas plataformas para localizar a sus objetivos y chantajearlos.
La situación en Nigeria y en otros países africanos pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar la discriminación y la violencia contra la comunidad LGBTQ+ en el continente. Es imperativo que se implementen medidas de protección, se promueva la educación en derechos humanos, se fomente un cambio cultural que celebre la diversidad y el respeto hacia todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.







