OIT impulsa migración laboral justa

0
69

OIT refuerza agenda global para una migración laboral justa en un mundo en transformación

En un contexto global marcado por cambios económicos, sociales y demográficos, la Organización Internacional del Trabajo ha venido consolidando durante la última década una estrategia integral para garantizar que la migración laboral sea justa, segura y centrada en los derechos humanos.

Uno de los hitos clave fue la adopción en 2014 de la Agenda de Migración Justa durante la Conferencia Internacional del Trabajo 2014, la cual estableció un principio fundamental: la migración debe ser una elección informada y no una necesidad forzada. Este enfoque coloca en el centro la creación de trabajo decente en todos los países, la protección de las personas migrantes y la importancia de sistemas de gobernanza adecuados.

Avances normativos y compromiso internacional

El fortalecimiento de esta agenda se consolidó en la 106ª Conferencia Internacional del Trabajo, donde se definieron prioridades para mejorar la gobernanza de la migración laboral. Posteriormente, el órgano rector de la OIT adoptó un plan de acción con áreas clave para intervenir, reafirmando su papel en la protección de derechos tanto de trabajadores migrantes como de nacionales.

En 2019, la Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo reforzó este compromiso, destacando la necesidad de ampliar y profundizar el trabajo en materia de migración laboral en respuesta a las demandas globales.

A estos avances se suman importantes aniversarios de instrumentos normativos, como el Convenio sobre Migración para el Empleo de 1949 (No. 97) y el Convenio sobre los Trabajadores Migrantes de 1975 (No. 143), que continúan siendo pilares fundamentales para la protección de los derechos laborales a nivel internacional.

Un sistema global en evolución

El panorama de la gobernanza migratoria también ha evolucionado con la adopción en 2018 del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular y el Pacto Mundial sobre Refugiados, que impulsan un enfoque más cooperativo y basado en derechos.

Además, la creación de la red de las Naciones Unidas sobre migración, coordinada por la Organización Internacional para las Migraciones, ha fortalecido la coordinación internacional, con la OIT desempeñando un rol clave dentro de su comité ejecutivo.

Migración laboral: clave para el desarrollo global

Lejos de ser un fenómeno marginal, la migración laboral se ha convertido en un componente esencial de la economía global. Entre 2013 y 2022, el número de trabajadores migrantes alcanzó los 167.7 millones, representando cerca del 4.7% de la fuerza laboral mundial.

Durante la pandemia del COVID-19, estos trabajadores demostraron su importancia al sostener sectores esenciales como limpieza, agricultura y distribución. Asimismo, su aporte económico es significativo: se estima que las remesas alcanzarán los 685 mil millones de dólares en 2024, superando incluso otras fuentes de financiamiento internacional.

No obstante, persisten desafíos importantes. Muchas personas migrantes enfrentan condiciones laborales precarias, empleo informal y dificultades para el reconocimiento de sus habilidades. Además, la falta de vías legales suficientes y los procesos de contratación injustos aumentan su vulnerabilidad.

Nuevos retos en un mundo cambiante

La complejidad de la migración ha aumentado. Hoy en día, muchos países son simultáneamente origen, tránsito y destino de personas migrantes. Factores como el envejecimiento poblacional, la desigualdad, el cambio climático y los conflictos continúan impulsando la movilidad humana.

En sectores como el cuidado, la presencia de mujeres migrantes es especialmente relevante: una de cada tres trabaja en esta área, evidenciando la creciente demanda global.

Sin embargo, también se han intensificado discursos negativos hacia la migración, lo que representa un desafío adicional para la cohesión social y la formulación de políticas inclusivas.

La respuesta estratégica de la OIT

Frente a este escenario, la OIT ha definido tres ejes estratégicos para orientar su acción futura:

1. Fortalecimiento de la gobernanza migratoria

Se busca mejorar los marcos normativos, promover el diálogo social y garantizar la aplicación efectiva de estándares internacionales. La OIT ha brindado asistencia técnica a múltiples países, incluyendo Costa Rica, para integrar la migración en políticas de empleo.

2. Vinculación con mercados laborales eficientes

La organización promueve el reconocimiento de habilidades, el desarrollo de competencias y la creación de mecanismos que equilibren la oferta y demanda laboral. También impulsa iniciativas innovadoras como los “pasaportes de habilidades”.

3. Protección de derechos y acceso a la justicia

La OIT refuerza la protección laboral y social de las personas migrantes, combate prácticas de reclutamiento abusivas y promueve condiciones de trabajo dignas. Además, impulsa centros de recursos para migrantes y herramientas para facilitar el acceso a mecanismos de denuncia.

Hacia una migración más justa

La OIT insiste en que la migración no debe verse como un problema, sino como una realidad que puede generar beneficios para todos si se gestiona adecuadamente. Su enfoque combina el desarrollo económico con la justicia social, promoviendo mercados laborales inclusivos y el respeto de los derechos humanos.

En un mundo en constante transformación, la organización apuesta por reforzar su Agenda de Migración Justa, promoviendo políticas basadas en evidencia, fortaleciendo alianzas internacionales y posicionando el trabajo decente como eje central de la movilidad humana.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí