Con tan solo 9 meses de edad, Keibril Amira García Amador , cumple más de 72 horas de desaparecida tras aparentemente haber sido sustraída de las propias manos de su madre de tan solo 13 años en Cartago, que habría sido embarazada cuando tenía entre 11 y 12 años.
El caso que ha conmocionado al país tiene a las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública y el Organismo de Investigación Judicial corriendo para poder dar con paradero de la menor. Dentro de los datos que se conoce es que la prueba de ADN incrimina a sospechoso de apellidos Casasola Salas, de 34 años de raptar a bebé como el padre de la pequeña.
“ Desde de la organización hemos estado muy preocupados sobre la situación del rapto de la menor de edad de 9 meses en Cartago y su madre adolescente. Un embarazo producto de un abuso el cual se llevó a cabo y que no fue abordado de la manera adecuada en su momento por la parte institucional. Estamos muy preocupados y es importante que las instituciones partes puedan recabar toda la información necesaria de tal manera que se pueda evidenciar si el protocolo se aplicó de la mejor forma”, destacó Edder Araya Fernández de Word Visión Costa Rica.
“ Si se aplicaron los mejores cursos de acción o se si se aplicaron las mejores decisiones en su momento, de acuerdo al interés superior del niño o la niña. En este caso instamos a las autoridades a que se pongan en el interés superior del niño y la niña, de tal manera que se puedan sentar las responsabilidad del caso si las hubiera, pero tambien que se puedan hacer las correcciones inmediatas de los protocolos, de los criterios subjetivos que están tomando las decisiones, de los cursos de acción y sobre todo, en este caso que se pueda hacer de la manera más objetiva posible”, precisó.
“ Instamos a la Defensoría de los Habitantes y a la Asamblea Legislativa para que han abierto investigaciones para se sustenten con evidencia y criterios subjetivos para poder desarrollar investigación y dar despúes recomendaciones sobre como corregir los cursos de acción si los hubiera y que no se politice esta situación”, agregó.
La diputada del Liberal Progresista, Johana Obando, lamentó esta situación y la calificó como “aberrante, que una menor de edad se encuentra vendiendo números para poder traer alimento a su hija de 9 meses porque no está protegida por su familia».
«Una niña de 12 años fue violada, ese es el término correcto y no sabemos desde que edad fue violada sistemáticamente, y aquí voy a entrecomillar porque no es un hecho que se ha comprobado y se cree que es su padrastro y lo digo con esa certeza de decir la palabra violación, porque no hay que minimizar los actos asquerosos y nauseabundos», agregó.
Para la diputada «el sistema ha fallado a dos menores de edad, ha fallado a toda la población infantil, ¿Cuántas menores de edad están siendo violadas?, y la sociedad calla ante esta atrocidad, calla porque no quiere denunciar, calla porque es cómplice, calla porque le da miedo, calla porque no es su problema».
«La pena que va a recibir este violador espero que sea severa, espero que se pudra en la cárcel», sostuvo la legisladora.
Obando cuestionó «qué va a pasar con la vida de esta niña que es madre a los 13, la secuela que va a atravesar es trágica, su futuro incierto».
«Nosotros como sociedad qué estamos haciendo por la niñez costarricense, ¿estamos denunciando?, ¿estamos haciendo eco?, o vamos a permitir que este caso suceda una vez más», aseguró.
Obando insistió que «no hay que tolerar la pedofilia bajo ningún nombre, llámese padre, pastor, abuelo, padrastro, lo que sea».







