George Rodriguez
La conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), mediadora en el suspendido Diálogo Nacional en procura de la pacificación del país, anunció hoy que no es posible reiniciar las conversaciones mientras persista lo que describió como la represión de grupos cercanos al gobierno contra la población.
Por su parte, la administración del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, aseguró que solamente el diálogo puede conducir a la paz, y solicitó a los coordinadores de las suspendidas conversaciones entre oposición y gobierno a formular un llamado al fin de la violencia, de modo de continuar la búsqueda de la pacificación del país centroamericano.
Y en Washington, el secretario general de la Organización de los Estados Amefricanos (OEA), el ex canciller uruguayo Luis Almagro, llamó al cese de la represión.
Al referirse a los incidentes registrados anoche en Managua, la capital nacional, al cierre de una masiva marcha opositora por el Día de la Madre y en apoyo a las mujeres quienes han perdido hijos en el contexto de la violencia, la CEN condenó lo ocurrido, y señaló que “no se puede reanudar la mesa del Diálogo Nacional mientras al pueblo de Nicaragua se le siga negando el derecho a manifestarse libremente y continúe siendo reprimido y asesinado”.
“Los Obispos (…) hemos vivido con profundo dolor los acontecimientos perpetrados la noche de ayer por grupos afines al gobierno contra la población civil”, agregó la CEN, en un enérgico comunicado de cuatro párrafos.
“Condenamos enérgicamente todos estos hechos violentos en contra del ejercicio de la libre manifestación pacífica y rechazamos absolutamente esta agresión organizada y sistemática en contra del pueblo”, indicaron los obispos, en cuya opinión, “No podemos seguir permitiendo esta violencia inhumana”.
Entretanto, el gobierno planteó, en un comunicado de 11 puntos emitido también este día, que “el único Camino a la Paz es el Diálogo, el establecimiento de la Verdad, y la búsqueda de las soluciones que nuestro Pueblo demanda”.
“Con todo respeto pedimos a las Autoridades que coordinan el Esfuerzo del Diálogo Nacional, llamar a la Calma y al cese de toda violencia, a fin de continuar trabajando por la Seguridad, la Justicia y la Paz”, agregó, a continuación.
“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, condena enfáticamente todos los hechos de violencia ocurridos desde el 18 de Abril en Nicaragua y más recientemente los acaecidos ayer, cuando las Familias nicaragüenses honraban a las Madres en estos días de dolor”, aseguró.
Cálculos de sectores de oposición ubican en algo más de un centenar el total de víctimas fatales de los violentos incidentes callejeros que desde esa fecha convulsionan a Nicaragua.
“Alimentábamos nuestro Corazón de Fe y Esperanza, para alentarnos a seguir trabajando con Firmeza, por la Reconciliación, el Diálogo y la Paz”, indicó el gobierno.
Y denunció que “esta situación de violencia delincuencial que han generado grupos políticos de Oposición con Agendas Políticas Específicas, activando formatos delictivos para aterrorizar a las Familias, constituye una conspiración que viola la Constitución de la República y pretende seguir destruyendo la Seguridad y la Vida de las Familias nicaragüenses”.
También expresó que “ratifica a nuestro Pueblo y a la Comunidad Internacional, que repudia y lucha junto a las Familias, para enfrentar con la Razón y las Leyes, esta ola criminal y delictiva que azota a Nicaragua”.
Además, refutó responsabilidad en los incidentes, al señalar que “rechaza totalmente todas las acusaciones de esos grupos que en una provocación demencial y sin precedentes en nuestro País, se confabulan para denunciar ‘ataques’ inexistentes, luego atacan y producen víctimas para culpabilizar a las Instituciones del Orden Público”.
“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, rechaza y condena todas las campañas difamatorias, todas las calumnias, y denuncia esta conspiración delincuencial que desde la intimidación, el miedo, las amenazas y el terror, ha pretendido entregar el País a la delincuencia y al crimen organizado, para presionar a los distintos Sectores de acuerdo a su propia Agenda”, según el comunicado.
Ello, “destruyendo la Imagen de Nicaragua en el Mundo, como ha pretendido destruir la Vida y la Capacidad de Convivencia y de Amor Cristiano entre las Familias de nuestra Nicaragua”, agregó el gobierno.
También advirtió que “denuncia enfáticamente todos los crímenes que se han cometido desde el 18 de Abril, rechaza cualquier responsabilidad en esa violencia, y afirma categóricamente que cumpliremos nuestro Deber de evitar más derramamiento de sangre, más enfrentamiento fratricida, más montajes calumniosos, demostrando cada día de dónde proviene esta acción que busca entronizar el caos, acusándonos”.
“La principal prueba de su falacia son los 11 años de Paz, Justicia y Desarrollo, que en Cristianismo y Solidaridad ha conocido Nicaragua”, agregó en alusión al ejercicio de la presidencia, desde 2007 y mediante dos reelecciones (2011 y 2017), por Ortega.
“En Nicaragua no existen fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al Gobierno, por lo que no podemos aceptar que se pretenda acusar de acontecimientos dolorosos y trágicos que no hemos provocado, que jamás provocaremos, y que a partir de acusaciones infundadas, se pretenda restringir la aplicación del Deber Constitucional de las Fuerzas del Orden Público de contribuir a asegurar a las Familias”, advirtió, además.
La administración de Ortega aseguró, asimismo, que “mantendrá la denuncia permanente de esta abyecta criminalidad, y vuelve a rechazar categóricamente cualquier señalamiento acusatorio sin fundamento, ni sustento”.
Pero en un mensaje difundido por la OEA, Almagro lamentó lo que describió como los asesinatos ayer, y exhortó al Estado nicaragüense a detener la violencia represiva.
“Nicaragua vivió ayer otro día trágico, de represión, de violencia y muerte. Condenamos los asesinatos cometidos ayer por las fuerzas represivas y los grupos armados y nos solidarizamos con los familiares de las víctimas”, señaló Almagro, en el texto titulado “Mensaje del Secretario General de la OEA sobre la situación en Nicaragua”.
“Llamamos al Estado a detener la violencia de estos factores represivos”, planteó, a continuación.
“Sólo la verdad, la justicia y la no repetición pueden recomponer a Nicaragua. Sólo la justicia, a partir de la identificación de los más altos responsables de estos hechos, detendrá la violencia”, expresó el funcionario, a quien la oposición nicaragüense ha criticado por lo que ha considerado como una posición poco firme respecto al gobierno de Ortega.
“Por eso llevamos adelante la negociación para crear un Grupo Independiente de Expertos que investigue estos casos. Ese trabajo debe comenzar a la brevedad”, señaló, en alusión al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de Derechos Humanos (GIEI), cuya creación fue acordada el 30 de mayo por la OEA y el gobierno nicaragüense.
El grupo será integrado por cuatro personas designadas por Almagro, a partir de propuestas formuladas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), según el texto de cuatro páginas firmado por el canciller nicaragüense, Denis Moncada, Almagro, y el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão.
La constitución del GIEI fue acordada “con la finalidad de coadyuvar y apoyar las acciones iniciadas por el Estado de Nicaragua” para investigar los hechos de violencia.
Entre sus atribuciones, el GIEI debe “analizar técnicamente las líneas de investigación y hacer recomendaciones de acciones respecto de los distintos niveles de responsabilidad jurídica, de conformidad con la legislación nicaragüense”.
También “estará facultado para proponer a las autoridades nicaragüenses la adopción de medidas adicionales que garanticen la seguridad de las personas que colaboren en las investigaciones que se desarrollen, ya sea en calidad de testigos, peritos o colaboradores, de conformidad con la normativa nicaragüense vigente”.
El acuerdo establece, asimismo, que el mandato del GIEI “será de seis meses, y podrá extenderse por acuerdo de las Partes, por el tiempo necesario para el cumplimiento de su objetivo”.
En el mensaje de hoy, y haciéndose parcialmente eco de una de las exigencias de la sociedad civil opositora, Almagro aseguró que “el único camino político hacia delante para Nicaragua es democrático, de elecciones, libres, transparentes, justas, que representen la voluntad del pueblo”, y reafirmó que “esa es la única solución para el pueblo de Nicaragua”.
La oposición plantea, como demandas centrales, que Ortega y su esposa Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua, renuncien de inmediato a sus respectivosn cargos y que las elecciones previstas para 2021 sean adelantadas.
Al refutar los señalamientos opositores en cuanto a presunta complicidad con el gobierno, Almagro indicó hoy que “la OEA ha sido y es muy activa en Nicaragua”.
“Primero: la OEA envió la Misión que observó las elecciones municipales de 2017, y puso en práctica un proceso de implementación de las recomendaciones para sanear el proceso electoral”, comenzó a enumerar.
“Segundo: la OEA negoció la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para observar la crítica situación de Derechos Humanos en el país”, agregó, en alusión a la misión de la CIDH que, del 17 al 21 de mayo, visitó Nicaragua, tras lo cualk emitió un informe marcadamente crítico del gobierno.
“Tercero: La OEA negoció el acuerdo para implementar un grupo independiente de expertos para dar justicia a los asesinatos de manifestantes” -el GIEI-, y “cuarto: La OEA tiene en marcha trabajos urgentes en el país en favor de la institucionalidad democrática”, explicó, además.
“Todo este trabajo continuará, basado en los mismos objetivos y en los principios de democracia y derechos humanos”, garantizó.







