Los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela esta semana no solo han afectado a la población venezolana. Cientos de personas migrantes de distintas nacionalidades que residían en el país también enfrentan una crisis humanitaria marcada por la pérdida de viviendas, documentos de identidad, empleos y acceso a servicios básicos.
Uno de los casos que más ha llamado la atención es el de 57 ciudadanos dominicanos, en su mayoría médicos que realizaban programas de residencia en Venezuela. Según denunció la joven dominicana Naraly García, muchos de ellos perdieron absolutamente todas sus pertenencias durante el desastre, incluidos sus pasaportes, lo que dificulta cualquier proceso de evacuación o retorno a su país. Familiares y representantes políticos dominicanos han solicitado asistencia urgente para este grupo.
Sin embargo, la situación no afecta únicamente a los dominicanos. Las autoridades españolas mantienen la búsqueda de más de un centenar de ciudadanos españoles desaparecidos tras el terremoto, mientras que varios españoles han sido confirmados entre las víctimas mortales. Equipos consulares trabajan en la localización de sobrevivientes y en la asistencia a quienes pe
rdieron sus documentos o quedaron aislados en las zonas devastadas.
También se han reportado casos de ciudadanos colombianos afectados. Entre ellos figura una mujer colombiana, que además posee nacionalidad española, cuya familia denunció públicamente la escasez de rescatistas especializados para atender la emergencia donde permanece atrapada bajo los escombros.
La emergencia pone de manifiesto que Venezuela continúa siendo un país donde residen personas extranjeras por motivos laborales, familiares, académicos o comerciales. Entre las comunidades migrantes con presencia histórica en el país destacan ciudadanos de República Dominicana, Colombia, España, Italia, Portugal, China, otros países latinoamericanos y europeos que se establecieron durante distintas etapas del desarrollo económico venezolano.
Mientras continúan las labores de rescate, al menos 17 países han movilizado equipos especializados, hospitales de campaña, personal médico y ayuda humanitaria. Esta cooperación internacional también busca brindar asistencia a ciudadanos extranjeros que permanecen en las zonas afectadas, independientemente de su nacionalidad.
Organismos humanitarios y representaciones diplomáticas han reiterado la importancia de facilitar la reposición de documentos de viaje, ofrecer apoyo consular , garantizar atención médica y alojamiento temporal para las personas migrantes afectadas, quienes enfrentan una doble vulnerabilidad al encontrarse lejos de sus países de origen en medio de una de las mayores catástrofes naturales registradas recientemente en Venezuela.







