Diálogo entre generaciones, educación y trabajo: instrumentos para construir una paz duradera
En su mensaje para la celebración de la 55 Jornada Mundial de la Paz, el Santo Padre Francisco resalta la importancia del diálogo entre generaciones, la educación y el trabajo como instrumentos fundamentales para construir una paz duradera en un mundo afectado por la violencia, los conflictos y la crisis pandémica.
El Papa comienza citando al profeta Isaías, evocando la belleza de los mensajeros que proclaman la paz sobre las montañas, símbolo de esperanza y renacimiento en medio de la violencia y el sufrimiento. Lamentablemente, señala que el camino hacia la paz sigue distante para muchos, con guerras, conflictos, pandemias y problemas ambientales exacerbando el sufrimiento humano.
Francisco subraya que la paz no es solo un don divino, sino también el resultado de un compromiso compartido. Proponer tres caminos fundamentales para la construcción de la paz: el diálogo entre generaciones, la educación y el trabajo.
En cuanto al diálogo entre generaciones, el Papa reconoce el desafío de la soledad y el repliegue sobre uno mismo exacerbados por la pandemia. Sin embargo, destacan los ejemplos de solidaridad y compasión surgidos durante este tiempo difícil. Insta a recuperar la confianza mutua, a fomentar el diálogo entre jóvenes, mayores, reconociendo que ambos grupos se necesitan mutuamente para enfrentar los desafíos contemporáneos y construir un futuro prometedor.
En cuanto a la educación, el Papa lamenta la disminución de la inversión en este ámbito y la creciente priorización de los gastos militares. Proponer un cambio en la relación entre estas inversiones, abogando por políticas económicas que prioricen la educación y el desarme internacional. Destaca la importancia de una educación que promueva la cultura del cuidado y el diálogo intercultural, forjando un nuevo paradigma cultural centrado en la paz, el desarrollo y la sostenibilidad.
Finalmente, en relación con el trabajo, el Papa reconoce los desafíos exacerbados por la pandemia, como la precariedad laboral y la falta de seguridad social. Aboga por la promoción de condiciones laborales dignas, por un equilibrio entre la libertad económica y la justicia social. Destaca el papel de las empresas en la promoción de los derechos humanos fundamentales de los trabajadores y en la construcción de la paz a través de una responsabilidad social renovada.
En conclusión, el Santo Padre llama a todos, desde los gobernantes hasta los ciudadanos de a pie, a avanzar juntos con valentía y creatividad por estos tres caminos: el diálogo entre generaciones, la educación y el trabajo. Aboga por una paz construida día a día por artesanos de paz, bendecidos por el Dios de la paz.







