Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Creo que por muchas razones la mayoría de población LGBTI+Q prefiere pasar de ser percibido en clases en un campus universitario, pues al ser puesto en evidencia se exponen a ser ridiculizado” argumento Álvaro Ernesto Urquilla Morales, quien es Licenciado en Letras e Impulsor de Fondos de Red Nacional Coincidir entidad salvadoreña.
Con Urquilla conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿cómo se vive ser gay en universidad del Salvador?
Desde mi vivencia personal, durante los 5 años que cursé mis estudios superiores no tuve ningún tipo de discriminación o actos de violencia, creo que esto se debió a que mi forma de vestir, reflejaba de alguna manera el estereotipo hegemónico de masculinidad que se espera, pero todo esto cambia cuando son mujeres cisgénero, personas transexuales y transgéneros.
Pues durante mi vida universitaria, pude notar que las personas trans no podían hacer uso de los baños de mujeres, ni de hombres, la mayoría de los catedráticos ejerce violencia y acosos, lo que orilla a que muchas y muchos de los estudiantes diserten de su carrera o tengan que cambiar a otras carreras, porque la violencia que venía del docente, pasa a ser violencia que ejercen los propios estudiantes y se traduce en una discriminación y burlas constantes.
Aunque en la universidad de El Salvador, se cuenta con CEG (centro de estudios de género) la moralidad personal y religiosa pesa más en los salones de enseñanza, lo que se traduce en futuros profesionales, misóginos, machistas, homofóbicos, transfobicos y agresores.
Solo en el año 2019, en la Universidad de El Salvador, se llevaron diversas acciones para denunciar el acoso sexual por parte de catedráticos a mujeres, agresiones físicas y verbales por parte de los custodios universitarios y acciones arbitrarias que atenta con la integridad física como mental de las personas lgbti.
Es innegable, que existen catedráticos y personas administrativo en la Universidad que pertenece a la población LGBTI+Q, pero por el mismo ambiente tampoco tienen el valor de poder mostrarse tal cual son.
¿qué avances ha tenido tu país en el tema de diversidad sexual en el Salvador?
En el año 2010 se crea el DECRETO EJECUTIVO 56 que contenía algunas disposiciones para evitar discriminación por identidad de género y orientación sexual, el cual buscaba facilitar las condiciones de igualdad ante la ley y proteger a las poblaciones LGBTI de la discriminación por parte de las instituciones públicas, dicho decreto 56 en la actualidad ya no tiene NINGUNA valides y no existe ningún funcionario público que este en este momento impulsando una propuesta de ley o decreto, similar.
Para el 2018 en calidad de diputada Loreña Peña, somete un anteproyecto de ley de la identidad de género para las personas transgénero salvadoreñas, dicha propuesta contenía 22 artículos que buscaban que a las personas transgéneros se les permitiera obtener su documento único de identidad con el género que se identifican y realizar el cambio de nombre.
Dicho anteproyecto de ley aun con el apoyo de organizaciones sociales LGBTI no logro los resultados esperados y no fue aprobada, dejando sin respaldo jurídico a todas las personas transgénero salvadoreñas que buscan acceder a un reconocimiento de su identidad por medio de las instituciones del estado.
Actualmente en el año 2020, que yo tenga conocimiento no existe ninguna ley, articulo, anteproyecto o propuesta que busque atender la deuda histórica de la población LGBTI
¿qué piensas de la postura sobre el matrimonio gay del presidente de tu país Nayib Bukele?
El 24 de marzo del presente año, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele accedió a realizar un VIVO en Instagram con el cantante puertorriqueño “Calle 13” dicha acción, surgió como una iniciativa del cantante para conocer la postura del nuevo presidente salvadoreño, como de otros mandatarios respecto a temáticas de interés nacional como; educación, salud, trabajo, vivienda entre otros temas.
En un momento de la transmisión, Calle 13 pregunta a Nayib que piensa del matrimonio igualitario y él responde con un rotundo “no estoy de acuerdo”.
Dicha respuesta para mí no fue algo que me produjera sorpresa, ya que desde que Nayib bukele estaba realizando campaña para ser el alcalde de San Salvador en el año 2015 se acero a las organizaciones LGBTI para solicitar su apoyo y poder llegar a ser alcalde de la capital, en dichas conversaciones en las cuales estuve presente, puedo asegurar que él en ese momento se vendió como un político que buscaba crear espacios donde no existiera discriminación a las personas LGBTI, pero al llegar a la alcaldía se olvidó de todas las promesas que realizado a colectivos de hombres y mujeres de la diversidad sexual que votaron por él.
Como presidente de un país, decir de forma muy tajante que no está de acuerdo con el matrimonio igualitario es una clara respuesta que vulnera invisibiliza los derechos humanos de una gran parte del sector de la población salvadoreña que se identifica como gay, lesbiana, bisexual, intersexual, travesti, transgénero y transexual y quedan como ciudadanas y ciudadanos de segunda categoría, donde no pueden gozar libre y plenamente de sus derechos humanos ni marcos legales que garantices una vida libre de violencia y goce de los derechos humanos.







