Por: Julio César Rocha Galeano Especialista Social Correo: jrochagaleano@gmail.com
Es Pertinente mencionar que Según Ley N°. 582, Ley de Educación de Nicaragua, en su art. 3. expresa que La educación es una inversión en las personas, fundamental para el desarrollo humano, económico, científico y tecnológico del país y debe establecerse una necesaria relación entre la educación y el trabajo; la educación es un factor imprescindible para la transformación de las personas, la familia y el entorno social.
Y nuestra constitución Política nicaragüense en su Art. 4.- expresa que la educación se desarrollará Atendiendo a los siguientes fines: El pleno desarrollo de la personalidad, dentro de un proceso de formación integral, física, psíquica, intelectual, moral, espiritual, social, afectiva, ética, cívica y demás valores humanos.
y El acceso a la Ciencia, la Técnica y la Cultura, el desarrollo de la capacidad crítica, autocrítica, reflexiva, analítica y propositiva que fortalezca el avance científico y tecnológico nacional, orientado al mejoramiento de la calidad de vida de la población, a la participación ciudadana en la búsqueda de alternativas de solución a los problemas y al progreso social y económico del país.
Y todo esto ha sido bien pensado para garantizar la continuidad en la formulación e implementación de políticas, planes, estrategias, programas y proyectos, garantizan la sostenibilidad de los logros y de las reivindicaciones socio productivas en el marco del Plan nacional de Lucha contra la Pobreza como instrumento rector de la gestión pública, de donde se derivan todas las acciones que traen desarrollo y para erradicar la pobreza y las desigualdades en todas sus manifestaciones, en la mejora progresiva de las condiciones y medios de vida de las familias nicaragüenses.
En ese sentido se promueve consolidar el sistema nacional de educación, cuyas acciones deben estar armonizadas y orientadas la reducción de la pobreza y el desarrollo nacional desarrollando estrategias de articulación entre los Subsistemas de Educación: Básica, Media, Superior, Técnica y con el Sistema Educativo Autonómico Regional (SEAR), para seguir avanzando en el desarrollo coherente del proceso educativo flexible y vinculante tanto con las demandas de los sectores de la economía, como las de la población estudiantil, a través de un currículo pertinente.
En América Latina
A nivel latinoamericano podemos observar que cada vez más la escolarización inicial integra el ciclo de educación obligatoria. Por ejemplo, en seis países de la región el nivel inicial empieza a los 5 años de edad, en tres países la obligatoriedad se inicia a los 4 años, y se han propuesto avanzar progresivamente hacia un ciclo obligatorio a partir de los 3 años.
En el resto de los países la educación inicial es obligatoria. Por otro lado, la educación primaria es obligatoria en toda la región y, en casi todos los países, también lo son los primeros tres años de la secundaria. Finalmente, el segundo tramo de la secundaria ya forma parte del ciclo de educación obligatoria en por lo menos cuatro países.
Al analizar los planes nacionales de acción y los programas educativos que se encuentran vigentes, se puede observar que la universalización de la secundaria cada vez está más instalada como una aspiración que debe concretarse en toda la región, también la Universidad del campo (UNICAMP) .
Esta meta implica reconocer que el conjunto de saberes y recursos necesarios para poder lograr una inserción plena en las sociedades actuales es cada vez mayor y que los sistemas educativos necesitan más tiempo de interacción con las nuevas generaciones para poder hacer un aporte significativo que impacte en la vida de los ciudadanos y contribuya a transformar diferentes aspectos de las comunidades de nuestro país.
Evidentemente, la educación formal, no Formal e informal busca la construcción de un ciudadano con mejor calidad de vida y con mejores oportunidades de desarrollo.







