El Salvador podrá acceder a una nueva alternativa para prevenir el VIH: lenacapavir, un medicamento antirretroviral inyectable de acción prolongada que se administra dos veces al año. La OPS confirmó que el país está entre las 14 naciones de América Latina y el Caribe que podrán adquirirlo mediante sus Fondos Rotatorios Regionales.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció el 15 de septiembre de 2026 un acuerdo con Gilead Sciences que abre una nueva vía de acceso al lenacapavir para la prevención del VIH en la región.
El Salvador forma parte de los países incluidos en este mecanismo, junto con Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre poder adquirir el medicamento y que este ya esté disponible para la población.
La OPS señala que el acceso estará sujeto a los procedimientos regulatorios y programáticos que corresponda realizar en cada país. Por lo tanto, hasta ahora no se ha anunciado una fecha específica para que las personas en El Salvador puedan recibir lenacapavir dentro del sistema de salud. (PAHO)
No es una vacuna contra el VIH
Aunque en algunos espacios se ha descrito como una “inyección contra el VIH”, lenacapavir no es una vacuna.
Se trata de un medicamento antirretroviral utilizado como profilaxis preexposición, conocida como PrEP, para personas que no tienen VIH y buscan reducir el riesgo de adquirir la infección.
Su característica principal es la duración de su efecto. A diferencia de la PrEP oral diaria, el lenacapavir utilizado para prevención se administra mediante inyección subcutánea dos veces al año.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en julio de 2025 el lenacapavir inyectable como una opción adicional de PrEP, dentro de una estrategia combinada de prevención del VIH. (Organización Mundial de la Salud)
¿Cómo funciona?
El lenacapavir actúa sobre la cápside del VIH-1, una estructura formada por proteínas que protege el material genético del virus.
El medicamento se une a esa estructura e interfiere con diferentes etapas del ciclo de reproducción del VIH. De esta manera, dificulta procesos que el virus necesita para establecer y mantener una infección.
Explicado de forma sencilla, el medicamento actúa como una barrera farmacológica que dificulta que el VIH complete correctamente diferentes pasos necesarios para reproducirse.
Esta acción prolongada permite mantener la prevención mediante aplicaciones espaciadas aproximadamente cada seis meses.
La OMS considera que esta característica puede ser especialmente relevante para personas que enfrentan dificultades para mantener una estrategia preventiva diaria, ya sea por la frecuencia de las dosis, el estigma, dificultades de acceso a servicios de salud u otros factores. (Organización Mundial de la Salud)
Resultados de los ensayos
La recomendación internacional se basa, entre otros elementos, en los resultados de los estudios PURPOSE 1 y PURPOSE 2.
En PURPOSE 1, realizado entre mujeres jóvenes en Sudáfrica y Uganda, no se registraron nuevas infecciones por VIH entre las participantes que recibieron lenacapavir durante el análisis reportado.
En PURPOSE 2, que incluyó principalmente hombres cisgénero, además de hombres y mujeres transgénero y personas no binarias que tienen relaciones sexuales con parejas asignadas hombres al nacer, se observaron dos infecciones entre 2.180 participantes que recibieron lenacapavir. La OMS reportó una reducción del 96 % de la incidencia del VIH frente a la incidencia de referencia. (Organización Mundial de la Salud)
Las directrices de la OMS señalan que los ensayos PURPOSE 1 y PURPOSE 2 mostraron una eficacia del 100 % y 96 %, respectivamente, frente a la incidencia de referencia utilizada en cada estudio. (IRIS)
Estos resultados no significan que el medicamento garantice protección absoluta en todas las circunstancias. También existen poblaciones y situaciones sobre las que todavía se requiere ampliar la evidencia.
¿Son solamente dos inyecciones al año?
El mantenimiento del esquema es semestral, pero la administración no debe entenderse simplemente como “una inyección cada seis meses” sin seguimiento médico.
Antes de iniciar una PrEP inyectable es necesario confirmar que la persona no tiene VIH. La OMS recomienda utilizar pruebas de VIH para las personas que comienzan o continúan con PrEP inyectable de acción prolongada. (Organización Mundial de la Salud)
La importancia de esta comprobación radica en que el medicamento está destinado a la prevención en personas que no tienen VIH. Si una persona ya tiene una infección no diagnosticada, el abordaje debe ser diferente y requiere tratamiento antirretroviral apropiado.
Por eso, la implementación del lenacapavir implica no solamente disponer de las inyecciones, sino también establecer protocolos de prueba de VIH, seguimiento médico, aplicación de las dosis y atención ante posibles efectos adversos.
¿Qué efectos secundarios puede producir?
Como ocurre con otros medicamentos, el lenacapavir puede producir efectos adversos.
En los estudios de prevención, las reacciones relacionadas con el lugar de la inyección estuvieron entre los eventos más frecuentes. En PURPOSE 1, por ejemplo, se reportaron reacciones en el sitio de aplicación en una proporción importante de participantes, aunque no se registraron reacciones graves en las personas que recibieron lenacapavir. (Organización Mundial de la Salud)
La evaluación individual corresponde al personal médico, particularmente cuando se determine si la PrEP inyectable es apropiada para una persona determinada.
¿Reemplaza al condón?
No.
El lenacapavir está destinado específicamente a la prevención de la infección por VIH. No sustituye las medidas destinadas a prevenir otras infecciones de transmisión sexual ni funciona como método anticonceptivo.
La OMS plantea el lenacapavir como una opción adicional dentro de una estrategia de prevención combinada del VIH. Esto significa que la prevención puede integrar diferentes herramientas de acuerdo con las necesidades y circunstancias de cada persona. (Organización Mundial de la Salud)
El desafío ahora es el acceso
El anuncio de la OPS representa una nueva posibilidad de adquisición para El Salvador, pero todavía queda una etapa fundamental: determinar cómo y cuándo se incorporará esta alternativa en el país.
El mecanismo anunciado por la OPS permite que los 14 países incluidos puedan adquirir lenacapavir mediante los Fondos Rotatorios Regionales. Estos mecanismos buscan consolidar la demanda de los Estados miembros y facilitar procesos de adquisición en condiciones favorables. (PAHO)
En consecuencia, el anuncio no debe interpretarse como una confirmación de que las personas en El Salvador ya pueden acudir a un establecimiento sanitario y solicitar la inyección.
La disponibilidad efectiva dependerá de los procesos nacionales correspondientes, incluidos los aspectos regulatorios, programáticos y de adquisición.
Para las personas interesadas en la PrEP, la principal novedad es que el panorama preventivo continúa ampliándose. El lenacapavir introduce una alternativa de acción prolongada que reduce la necesidad de tomar una medida preventiva todos los días.
El reto para los sistemas de salud será convertir esa innovación científica en acceso efectivo, información clara, diagnóstico oportuno y prevención disponible para las personas que puedan beneficiarse de ella.










