Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Cuando saqué mi primera canción vi el apoyo de mis familiares y amigos que les gustaba lo que hice ahí me di cuenta que tenía talento para seguir haciendo lo que me apasiona y me gusta” aseguro Kevin José Aguirre Castillo, quien tiene 22 años, es de Pital de San Carlos.
Con este cantautor costarricense converso el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Qué mensaje quieres transmitir a los jóvenes a través de tus canciones?

Pues a todos los jóvenes en general que se esfuercen por lo que quieren luchen hasta el final que no va hacer fácil en este mundo.
Se propongan sus metas a futuro, que las cumplan y si quieren cantar que canten, si quieren bailar que bailen, pero que nadie los humille o los haga sentir menos que nadie…
La calle no deja nada bueno solo sufrimiento en nuestras vidas.
¿Qué es lo que más te inspira a la hora de escribir una canción?
Todos los momentos difíciles que hemos pasado yo y toda mi familia y que aun estemos todos guerreándola por salir adelante y también todas las injusticias que vemos día con día en nuestras calles me motiva a escribir letra consiente.
¿De qué manera Jazz Music te inspira como artistas y como persona?
El apoyo del equipo que complementa Jazz Music como artista me motiva a seguir trabajando duro porque confian en cada uno de nosotros, de lo que hacemos y si bien es cierto los proyectos que tiene Jazz Music para todos sus integrantes es bastante bueno.
Como persona me motiva a creer en mí y a no limitarme desde el primer día con Jazz Music se sintió esa buena vibra, esos buenos consejos y apoyo que nos dan.
¿Cuéntanos un poco sobre tu niñez, adolescencia y lo que la música influyó para ti en esos momentos?
Crecí sin mi padre biológico igual no me dejaba de ver y nunca me abandono.
Pero si era difícil el no tenerlo todos los días vivía con mi madre y mi padrastro que siempre me apoyaron en todo desde el fútbol hasta mis inicios en la música por medio de las bandas tocando la caja y el bombo.
Después entre al colegio y ahí conocí muchas cosas buenas como malas.
Las buenas es que el arte es la improvisación que me gustó mucho.
La mala, las drogas y malas amistades.
De ahí la música y el estar componiendo me ayudaban a despejar mi mente de cosas negativas y a estar siempre relajado y nunca triste por las cosas que vivimos.







