
La agroindustria de la piña y el banano es una de las principales actividades económicas en Costa Rica, empleando a miles de personas y generando importantes ingresos para el país. Sin embargo, según Frank Ulloa Royo, esta prosperidad económica está construida sobre la explotación de los trabajadores agroindustriales, quienes enfrentan serias dificultades en su día a día.
Condiciones de Trabajo
«Las largas jornadas laborales bajo el sol, los bajos salarios y la falta de seguridad laboral son características predominantes en estas industrias», señaló Ulloa Royo. Según él, los trabajadores suelen tener contratos temporales, lo que incrementa su vulnerabilidad y limita el acceso a beneficios sociales.
Además, mencionó que «el salario promedio, que ronda los 10.106 colones diarios, no es suficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia», lo que perpetúa las condiciones de pobreza en las zonas rurales donde operan estas plantaciones.
Eliminación de Viviendas Proporcionadas por las Empresas
Ulloa Royo explicó que, en el pasado, algunas empresas ofrecían viviendas cerca de las plantaciones para sus trabajadores. Sin embargo, esta práctica ha desaparecido en gran medida. «Esto ha obligado a los trabajadores a buscar viviendas por su cuenta, enfrentándose a hacinamiento y condiciones inadecuadas, lo que reduce aún más el poder adquisitivo de sus salarios», afirmó.
Transporte y Acceso a las Plantaciones
En relación al transporte, Ulloa Royo destacó que la mayoría de los trabajadores viven en áreas rurales alejadas y deben recorrer largas distancias para llegar a las plantaciones. «Muchos se desplazan en tractores con carretas, motocicletas o bicicletas, lo que no solo es costoso, sino también peligroso», comentó.
Riesgos de Salud y Seguridad
«Los trabajadores están expuestos constantemente a pesticidas y químicos que pueden causar problemas respiratorios, dermatológicos y otras enfermedades graves», advirtió Ulloa Royo. También mencionó que las medidas de seguridad son insuficientes, lo que aumenta el riesgo de accidentes laborales.
Ulloa Royo agregó que «los bajos salarios y el trabajo extenuante bajo el sol reducen la esperanza de vida laboral de estas personas».
Libertad Sindical
Aunque la legislación costarricense reconoce el derecho a sindicalizarse, Ulloa Royo afirmó que en la práctica este derecho enfrenta serios obstáculos. «La intimidación y las represalias por parte de algunos empleadores dificultan la formación de sindicatos, dejando a los trabajadores sin mecanismos efectivos para defender sus derechos», expresó.
Pobreza y Desigualdad en las Zonas Productoras
Según Ulloa Royo, las regiones productoras de piña y banano coinciden con los mapas de pobreza en el país. «La agroindustria perpetúa un modelo de trabajo que existe desde el siglo XIX, donde la pobreza y la desigualdad son una constante», declaró.
También señaló que la falta de acceso a servicios básicos como salud y educación agrava la situación, limitando las oportunidades de desarrollo para los trabajadores y sus familias.
Producción Rentable, Condiciones Precarias
Ulloa Royo destacó la alta rentabilidad de estas industrias, mencionando que «la piña y el banano costarricenses son reconocidos a nivel mundial, generando ingresos millonarios». Sin embargo, aseguró que esta rentabilidad «se basa en la explotación de la mano de obra y el dumping social».
Llamado a la Acción
Finalmente, Ulloa Royo hizo un llamado para abordar estas problemáticas: «Es fundamental que se permita la libertad sindical , la negociación colectiva, y que se tomen medidas para mejorar las condiciones de trabajo, vivienda, transporte y seguridad laboral».






