La iniciativa busca ofrecer una atención culturalmente pertinente, en la que las pacientes puedan vivir el nacimiento de sus hijos de acuerdo con sus preferencias y prácticas culturales.
Wendy Marín Araya, enfermera obstetra del hospital, explicó que el personal procura comprender y respetar las particularidades de cada población.
“Que respete, que comprenda cada una de las culturas, costumbres, tradiciones, creencias de las distintas poblaciones. En este caso nosotros como hospital atendemos la población indígena Ngäbe-Buglé”, señaló Marín.
Entre las medidas implementadas se encuentra la posibilidad de que las mujeres estén acompañadas por un asesor cultural o una partera durante el proceso de parto. También pueden elegir la posición en la que prefieren dar a luz.
El hospital dispone, además, de vestidos adaptados a las costumbres de estas comunidades, con una abertura en el pecho que facilita el amamantamiento después del nacimiento. El personal también utiliza prendas de este tipo para contribuir a generar un entorno respetuoso de la identidad cultural de las pacientes.
Las salas de atención incorporan otros elementos, como mantas instaladas en el techo que permiten a las mujeres sujetarse cuando optan por un parto vertical. Asimismo, cuentan con cenefas decorativas que contribuyen a adecuar los espacios a sus tradiciones.
Estas acciones forman parte de los esfuerzos del centro médico por brindar una atención que tome en cuenta no solo las necesidades clínicas, sino también las particularidades culturales de las mujeres indígenas.
De esta manera, el Hospital Juana Pirola procura que el nacimiento de un bebé se desarrolle en un ambiente que respete la identidad, las preferencias y las costumbres de las madres Ngäbe-Buglé.







