Vicky Martín Berrocal, conocida diseñadora y figura pública, comparte con frecuencia su día a día en redes sociales. Entre sus recomendaciones recientes ha destacado una receta que ha captado la atención de sus seguidores: la Golden Milk o leche dorada, una bebida tradicional que se ha convertido en su nueva obsesión por sus múltiples beneficios para la salud.
Una tradición milenaria
Aunque parezca una moda reciente, la Golden Milk tiene siglos de historia. Su origen se encuentra en la medicina ayurvédica de la India, una práctica que busca equilibrar cuerpo y mente a través de la alimentación y hábitos saludables. La cúrcuma, ingrediente estrella de esta bebida, no solo aporta su característico color dorado, sino también propiedades antiinflamatorias y digestivas.
Ingredientes que potencian el bienestar
La receta de esta bebida no se limita a la cúrcuma. La canela, el jengibre y la pimienta negra se suman para realzar tanto su sabor como sus beneficios. La pimienta negra es clave, ya que contiene piperina, un compuesto que mejora la absorción de la curcumina, el principio activo de la cúrcuma. Sin la pimienta, el cuerpo no aprovecharía al máximo las propiedades de esta especia.
Beneficios saludables
Entre las bondades de la Golden Milk se destacan su capacidad para:
- Combatir la inflamación
- Fortalecer el sistema inmunológico
- Mejorar la digestión
- Contribuir a un sueño reparador
Vicky Martín Berrocal ha asegurado en sus publicaciones que esta bebida la ha ayudado a dormir «como un bebé». Con una preparación sencilla y fácil de adaptar a los gustos personales, la leche dorada se perfila como una excelente opción para quienes buscan mejorar su bienestar de forma natural.
Cómo preparar Golden Milk
Los ingredientes básicos son:
- 1 taza de leche (puede ser vegetal)
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
- ½ cucharadita de canela en polvo
- 1 pizca de pimienta negra
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco rallado (o ¼ de cucharadita en polvo)
- Endulzante al gusto (miel, sirope de agave o azúcar morena)
La preparación es simple: calienta la leche a fuego lento, añade los ingredientes y remueve constantemente hasta que estén bien integrados. Una vez lista, sirve caliente y disfruta de esta bebida reconfortante.
La Golden Milk no solo es una opción deliciosa, sino también una muestra de cómo las tradiciones milenarias siguen encontrando su lugar en la vida moderna.







