Festival impulsa asociación comunitaria

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Tarrazú celebra niñez con fe

Tarrazú / San Isidro de León Cortés, San José – 4 y 5 de enero de 2026.
La música, la recreación, la fe y la solidaridad marcaron el inicio del año 2026 en la Zona de Los Santos, donde decenas de niñas, niños y familias participaron en un festival infantil comunitario que no solo celebró a la niñez, sino que también se convirtió en el punto de partida para la formalización de un nuevo proyecto organizativo y social: la Asociación Comunidad Cristiana Rey de Gloria.

La actividad, realizada el domingo 4 de enero, reunió a familias de comunidades rurales e indígenas de Tarrazú y cantones vecinos, en un ambiente familiar, inclusivo y profundamente comunitario. El encuentro se consolidó como un espacio intergeneracional donde el arte, la cultura, la espiritualidad y la organización social caminaron de la mano.

Alegría, juegos y mensaje social para la niñez

Uno de los momentos más esperados del festival fue la participación de El Payasito Checheres, personaje ampliamente reconocido por su trabajo con la niñez en comunidades rurales y espacios comunitarios del país.

Mediante juegos, dinámicas lúdicas, humor y mensajes positivos, Checheres logró conectar con niñas y niños de distintas edades, promoviendo valores como el respeto, la convivencia, la solidaridad y la esperanza. Su intervención transformó la jornada en un espacio de educación no formal, donde el entretenimiento se combinó con la formación emocional y social, reafirmando el derecho de la niñez al juego, la recreación y la cultura.

Una actividad con impacto social real

Además de las actividades recreativas y artísticas, la jornada incluyó una entrega solidaria de alimentos, beneficiando a cerca de 300 niñas y niños, muchos de ellos provenientes de familias en condición de vulnerabilidad social.

Personas voluntarias y organizadoras señalaron que el objetivo central del festival fue iniciar el año fortaleciendo el tejido comunitario, brindando espacios seguros y afectivos para la niñez y reafirmando el compromiso social de la comunidad organizada, especialmente en territorios rurales donde el acceso a actividades culturales y recreativas suele ser limitado.

De la acción comunitaria a la organización formal

El impacto positivo de esta actividad —sumado a otras iniciativas previas desarrolladas por el mismo grupo— evidenció la necesidad de contar con una figura jurídica que permitiera ordenar, fortalecer, proyectar a largo plazo el trabajo social, educativo y espiritual que ya se venía realizando.

Como resultado de ese proceso, el lunes 5 de enero de 2026 se celebró en San Isidro de León Cortés la Asamblea General Ordinaria mediante la cual se constituyó formalmente la Asociación Comunidad Cristiana Rey de Gloria, aprobándose por unanimidad sus estatutos y acuerdos fundacionales.

Una asociación con raíces comunitarias

La nueva asociación se constituye como una entidad privada sin fines de lucro, de inspiración cristiana y sin carácter político-partidario, orientada al bienestar espiritual, social, educativo y comunitario de poblaciones en condición de vulnerabilidad.

Su accionar estará dirigido principalmente a:

  • Niñas, niños y adolescentes

  • Familias en condición de vulnerabilidad

  • Comunidades rurales e indígenas

  • Procesos de acompañamiento social, recreativo, educativo y de formación en valores

El domicilio social de la organización quedó establecido en San Isidro de León Cortés, específicamente en el barrio Ceciliano, desde donde se proyecta desarrollar actividades tanto a nivel local como en otros territorios del país.

Junta Directiva electa para el período 2026–2029

Durante la Asamblea General Ordinaria se procedió al nombramiento de la primera Junta Directiva y de la Fiscalía, por un período de tres años, conforme a la Ley de Asociaciones y los estatutos aprobados.

Las personas electas son:

  • Presidente: Mario Alberto Hernández Grande, maestro

  • Vicepresidenta: Yeilyn Dayana González Piedra, ama de casa

  • Secretario: Alberto Cabezas Villalobos, periodista, administrador y máster en educación

  • Tesorera: Nuria Lisseth Ramos Hernández, ama de casa

  • Vocal: Virgilio Jiménez Fallas, agricultor

  • Fiscal: Juan Mauricio Arroyo Sandi, pensionado

Todas las personas electas aceptaron sus cargos y asumieron funciones en la misma fecha, autorizándose además al Presidente para realizar las gestiones de inscripción ante el Registro de Personas Jurídicas.

Personas fundadoras de la Asociación

La Asociación Comunidad Cristiana Rey de Gloria está integrada por trece personas fundadoras, provenientes de distintas comunidades, cuyas trayectorias diversas fortalecen el carácter plural y comunitario de la organización. Las personas fundadoras son:

  1. Mario Alberto Hernández Grande

  2. Nuria Lisseth Ramos Hernández

  3. Lenin Antonio Pérez Guzmán

  4. Alonso de Jesús Hernández Palacio

  5. Nubia de Jesús Holguín Silva

  6. Alberto Cabezas Villalobos

  7. Yeilyn Dayana González Piedra

  8. Virgilio Jiménez Fallas

  9. Juan Mauricio Arroyo Sandi

  10. Adita Fonseca Rivera

  11. Elizabeth Piedra Ramírez

  12. Jorge Abrego

  13. Teresa Giménez Dávila

Docentes, agricultores, personas adultas mayores, amas de casa, estudiantes y profesionales conforman este grupo fundador, reflejando una iniciativa nacida desde la base comunitaria.

Fe, cultura y organización como motores de cambio

Desde la nueva Asociación se enfatizó que el festival infantil no fue un hecho aislado, sino el inicio de un proceso organizativo sostenido, que buscará replicar actividades culturales, recreativas y sociales, así como desarrollar nuevos proyectos de acompañamiento comunitario.

La experiencia demostró que la cultura, el juego y la organización comunitaria siguen siendo herramientas efectivas para fortalecer comunidades rurales, colocando a la niñez en el centro y transformando la solidaridad en acción concreta.

Una apuesta por el futuro comunitario

La constitución de la Asociación Comunidad Cristiana Rey de Gloria refleja una tendencia creciente en comunidades rurales del país: organizarse desde la base, con identidad local, compromiso social y visión de largo plazo.

El festival infantil de Tarrazú dejó un mensaje claro: cuando la comunidad se organiza, la niñez es prioridad y la fe se traduce en acciones concretas, es posible construir espacios de esperanza y transformación social.

✍️ Alberto Cabezas Villalobos
Periodista costarricense
Licenciado en Administración de Empresas y Máster en Educación
Secretario de la Asociación Agencia para el Desarrollo Accesible sin Fronteras
Secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT)
Miembro del Foro Consultivo Nacional de Personas con Discapacidad

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