Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Bueno tendría para contarles todo un mes entero experiencias vividas dentro de la cárcel hace 12 años que estoy con esas mujeres y tengo muy lindas vivencias con ellas y el poder de Dios. Pero lo fundamental es que Dios, no condena Dios perdona” asegura Mirta Silvia Escobedo, co pastora evangélica de la Iglesia Sembrando vida en las Naciones en Argentina.
Con Escobedo conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿ Puedes contarme algunos de las historias que has vivido como pastora en la cárcel?
Bueno en Argentina la población femenina privada de libertad es algo extraño, ya que son pocos casos, pero como pastora cárceles en argentina.
Recuerdo una vez que conocí una abuela que en un ataque de locura según decían que había matado sus 3 nietos y los enterró en fondo de su casa.
Esta abuela tenía prisión de por vida, tenía que morir en la cárcel.
Todos en Argentina comentaba el repudio que le tenía por lo que había hecho. De verdad era indignante.
Hable con ella acepto a Cristo y comenzó a ser una persona amorosa distinta, comenzó a tener amistad con las internas del penal hasta que Dios se la llevara a su presencia estaba condenada morir en la cárcel.
También tenemos bautismo dentro de la cárcel cuando se bautizan es por agua para dar testimonio de Cristo y nacer a una nueva vida a un cambio. Llevamos una pileta de lona, la armamos en el patio llenamos de agua las linternas calientan el agua y se dan los bautismos ya más de 40 internas cambiaron sus vidas.
Bueno mucho más tendría para contarles, recuerdo una vez que entra en la sala donde teníamos iglesia una mujer africana ella estaba por contrabando de drogas y no paraba de llorar no podía yo entender lo que ella me decía pero por señas interprete que extrañaba su hijita de 6 años que estaba con su papá en África su país la cual no veía desde hacía 2 años que ella estaba en la cárcel recuerdo que cuando pude entender la abrace y lloramos juntas le tomé mucho cariño siempre salía a las reuniones Malu era su nombre.
Un día me entero que Malu había enfermado por neumonía estaba en enfermería. Dentro de la cárcel empeoraba su vida oramos mucho, pero Dios se la llevo igual. 
Lo triste de esta mujer que murió sin ver su hija su cuerpo fue quemado por no tener familia acá y nadie podía pagar transporte del cuerpo por esto lo quemaron esto me partió corazón. Todavía recuerdo los llantos de Malu por su hijita.
¿Algo más que deseas agregar?
Me despido los bendigo fuerte abrazo en nombre de Jesús …







