Iglesia RHEMA promueve el envejecimiento activo con taller para personas adultas mayores en El Guarco
Tejar de El Guarco, Cartago. Con un llamado a vivir la vejez con dignidad, esperanza y participación activa en la sociedad, la Iglesia RHEMA desarrolló el pasado 11 de julio, de 1:00 p.m. a 2:00 p.m., el taller «Promotor de Envejecimiento Activo y Saludable», una actividad que reunió a personas adultas mayores en sus instalaciones ubicadas en Las Catalinas, Tejar de El Guarco.
El principal expositor fue Juan José Granados Muñoz, director del proyecto Somos 65+, iniciativa reconocida por su trabajo en favor del bienestar, la inclusión y la calidad de vida de las personas adultas mayores en Costa Rica.
Durante la jornada, Granados compartió experiencias acumuladas a lo largo de más de quince años de trabajo con esta población, visitando comunidades en todo el país y promoviendo un modelo de envejecimiento basado en la salud, la participación social, el servicio y el fortalecimiento de las redes de apoyo.

Un mensaje para transformar la forma de ver la vejez
Desde el inicio de su intervención, el expositor invitó a los asistentes a replantear la imagen tradicional del envejecimiento.
Explicó que la sociedad suele asociar la vejez con enfermedad, dependencia y aislamiento, cuando en realidad las personas adultas mayores continúan aportando conocimientos, experiencia y valores fundamentales para las nuevas generaciones.
Recordó que el proceso de envejecimiento inicia desde el momento del nacimiento y que prepararse para esa etapa debe ser una responsabilidad de toda la sociedad, no únicamente de quienes ya han alcanzado los 65 años.
Asimismo, destacó que mantenerse activo mediante la participación comunitaria, la actividad física, la vida espiritual, el aprendizaje permanente y las relaciones sociales representa uno de los principales factores para conservar una buena calidad de vida durante la vejez.
El reconocimiento como Embajador de Paz

Uno de los momentos más emotivos de la conferencia fue cuando Juan José Granados compartió con los asistentes el significado de haber recibido un reconocimiento internacional como Embajador de Paz.
Más allá del galardón, explicó que este nombramiento representa un compromiso permanente de acompañar a las personas adultas mayores, especialmente a quienes viven en condiciones de soledad o carecen de una red familiar que las apoye.
El conferencista invitó a cada participante a convertirse también en un embajador de paz dentro de su comunidad, llevando esperanza, solidaridad y compañía a quienes más lo necesitan.
«El servicio no siempre consiste en grandes acciones; muchas veces una conversación, una visita o una sonrisa pueden cambiar completamente el día de una persona», manifestó durante su exposición.
La soledad, uno de los mayores desafíos
Granados señaló que uno de los principales problemas que enfrentan actualmente muchas personas adultas mayores no es únicamente la enfermedad, sino la soledad.
Relató diversas experiencias vividas durante sus recorridos por comunidades rurales y fronterizas del país, donde muchas personas le expresaron que nadie había llegado antes hasta sus comunidades para desarrollar actividades dirigidas específicamente a ellas.
Esas vivencias, indicó, fortalecieron el compromiso del proyecto Somos 65+ de continuar llevando programas educativos, recreativos y de integración social de manera gratuita a diferentes regiones del territorio nacional.
Aprender de las personas mayores
Durante la actividad se destacó que las personas adultas mayores no deben ser vistas únicamente como beneficiarias de programas sociales, sino como verdaderas fuentes de conocimiento.
Granados recordó numerosas historias de vida que evidencian la resiliencia de esta población frente a las dificultades, pérdidas familiares, enfermedades y desafíos económicos.
Cada experiencia, explicó, constituye una oportunidad para que las nuevas generaciones aprendan sobre perseverancia, gratitud y fortaleza.

Costa Rica frente al reto del envejecimiento poblacional
Uno de los temas centrales del taller fue el acelerado envejecimiento demográfico que experimentará Costa Rica durante los próximos años.
El director de Somos 65+ explicó que el país deberá prepararse para atender una población cada vez más longeva, lo que implicará importantes desafíos en materia de salud, recreación, accesibilidad, inclusión y políticas públicas.
En ese contexto, hizo énfasis en que el objetivo no consiste únicamente en aumentar la esperanza de vida, sino en garantizar que las personas lleguen a edades avanzadas conservando independencia, bienestar físico, salud mental y participación comunitaria.
También señaló que Cartago figura entre las provincias que experimentarán un importante crecimiento de su población adulta mayor, razón por la cual considera fundamental fortalecer desde ahora las iniciativas locales de promoción del envejecimiento saludable.
Un espacio de fe, aprendizaje y convivencia
La actividad no se limitó a la conferencia principal.
Los asistentes compartieron momentos de convivencia, reflexiones, testimonios, lecturas bíblicas y un ambiente de fraternidad que fortaleció el sentido de comunidad entre los participantes.
Durante la jornada también se entregó un reconocimiento al expositor como muestra de agradecimiento por su visita y por el mensaje transmitido.
Asimismo, se realizó una fotografía grupal para recordar la actividad y se compartieron intervenciones de integrantes del grupo, entre ellas la participación de doña Claudita, quien, pese a encontrarse en proceso de recuperación tras una operación de cadera, ofreció un emotivo poema de inspiración cristiana que fue recibido con aplausos por los presentes.
Un llamado a construir una sociedad más solidaria
El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre la importancia de valorar a las personas adultas mayores como pilares fundamentales de la familia y de la sociedad.
Los organizadores resaltaron que promover un envejecimiento activo implica fomentar el respeto, la inclusión, la participación y el reconocimiento de los aportes que este sector continúa realizando en todos los ámbitos de la vida nacional

Con una oración de acción de gracias y un mensaje de esperanza basado en el pasaje bíblico de Isaías 46:4, los asistentes finalizaron una jornada que dejó como principal enseñanza que envejecer no debe entenderse como una etapa de limitaciones, sino como una oportunidad para seguir aprendiendo, compartiendo experiencias y construyendo comunidad.
El taller desarrollado en la Iglesia RHEMA reafirmó que el envejecimiento activo y saludable es una responsabilidad compartida entre las familias, las comunidades, las instituciones y cada persona, independientemente de su edad.







