En un mundo marcado por cambios implacables y desafíos ecológicos, la responsabilidad del periodismo ambiental nunca ha sido tan crucial. El periodismo, históricamente enfocado en áreas como la crónica roja, política, deportes y economía, ha ido expandiendo su campo hacia los temas ambientales, pero la cobertura de estos temas aún deja mucho que desear.
La urgencia de comunicar los impactos del cambio climático, la deforestación y la pérdida de biodiversidad es evidente, pero muchos medios aún lo tratan de manera superficial. En Panamá, por ejemplo, la cobertura sobre estos problemas ha sido, en muchos casos, episódica y aislada, sin un enfoque profundo o sistemático que se corresponda con la magnitud de los desafíos.
El caso de Sarigua, un parque nacional en Panamá, resalta la necesidad urgente de un periodismo comprometido con la protección del medio ambiente. A pesar de ser un lugar de importancia histórica y ecológica, Sarigua enfrenta amenazas como la deforestación y el cambio climático, factores que están deteriorando su ecosistema. La visita de los estudiantes de periodismo a este parque, guiados por el especialista Sósimo Villalobos del Ministerio de Ambiente, fue una oportunidad para documentar en primera persona las consecuencias de la intervención humana en los ecosistemas naturales.
Sarigua, lejos de ser un desierto, es un vasto espacio de 8.000 hectáreas con una tierra salina que ha sufrido por la salinización provocada por la intervención humana. A pesar de sus condiciones desafiantes, el parque mantiene una belleza única, una lección sobre la resiliencia de la naturaleza, que los periodistas deben aprender a contar con más profundidad y sensibilidad. Sin embargo, el parque enfrenta una grave falta de inversión y atención, lo que subraya la urgencia de un periodismo que no solo informe sobre los problemas ambientales, sino que también denuncie la negligencia y promueva la acción.
La periodista y activista Ligia Arreaga destaca la necesidad de un periodismo que entienda la transversalidad de los problemas ambientales. Según ella, la mayoría de los medios de comunicación se limitan a cubrir los hechos sin profundizar en las implicaciones de las políticas públicas y la intervención humana. En su experiencia, temas como la deforestación, la contaminación y la pérdida de ecosistemas son tratados de manera superficial y, a menudo, ignorados por los directores de medios, que priorizan las noticias sensacionalistas o de mayor audiencia.
El cambio climático en Panamá es una preocupación creciente, con récords de calor y fenómenos como El Niño que agravan la situación. La deforestación, que ha afectado gravemente a diversas regiones, es una de las principales causas de las altas temperaturas y la alteración de los patrones climáticos. Según Luz Calzadilla, directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, el 2023 fue el año más caluroso registrado, con temperaturas que alcanzaron los 38 grados centígrados, especialmente en la provincia de Veraguas.
Juan Carlos Navarro, Ministro de Ambiente de Panamá, subraya la importancia de involucrar a los periodistas en la creación de conciencia sobre los problemas ambientales. La información es poder, y el periodismo tiene el potencial de catalizar cambios significativos si se compromete a cubrir de manera continua y profunda los temas relacionados con el medio ambiente.
La cobertura ambiental no debe ser un tema aislado ni un añadido a los noticieros de última hora. El periodismo tiene la responsabilidad de educar, sensibilizar y movilizar a la sociedad en torno a la crisis ambiental. Con la deforestación alcanzando alarmantes niveles y el cambio climático afectando cada vez más la vida diaria de los panameños, es hora de que los comunicadores sociales asuman un papel más proactivo y militante en la defensa del medio ambiente.
En conclusión, el periodismo ambiental en Panamá, como en muchos otros lugares del mundo, tiene un papel fundamental en la protección del planeta. Si los comunicadores logran trascender la cobertura superficial y se comprometen con una narrativa más profunda y activa sobre el medio ambiente, pueden desempeñar un papel decisivo en la creación de una sociedad más consciente y comprometida con la sostenibilidad.








