En un emotivo mensaje presentado por Idalia Morales, Fiscal de la Asociación Agencia para el Desarrollo Accesible sin Fronteras, se expone un relato conmovedor sobre el significado profundo de ser madre de una persona con discapacidad. A través de sus experiencias personales y su dedicación a la causa, Idalia ilustra una historia de lucha, empoderamiento y amor inquebrantable que ha inspirado a muchas.
El año 1996 marcó un hito en la vida de Idalia cuando experimentó nuevamente la maternidad con el nacimiento de su hijo Kevin. Sin embargo, este momento de alegría también trajo consigo la noticia de que Kevin había nacido con una discapacidad. La incertidumbre y el miedo inicial que rodean a la discapacidad se apoderaron de Idalia, enfrentándola a una serie de desafíos emocionales y sociales que podrán abordar.
En una sociedad donde la información y la educación sobre la discapacidad eran limitadas, los mitos y estigmas eran moneda corriente. Idalia compartió cómo, en esos primeros momentos, el temor infundado a que la discapacidad fuera contagiosa o una enfermedad se apoderó de su mente y la de muchos en su entorno. Sin embargo, este temor no aparecerá mucho tiempo, ya que Idalia rápidamente se desafiará estas percepciones erróneas.
La historia de Idalia se entrelaza con el contexto de la Ley 7600, promulgada en 1991 para garantizar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad en Costa Rica. Aunque esta ley representó un avance significativo, su aplicación efectiva siguió siendo un desafío en ese entonces y en la actualidad. La lucha de Idalia por la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad se forjó en este contexto, donde la perseverancia y la dedicación se volvieron fundamentales.
La discapacidad de Kevin, resultado de cataratas congénitas y una parálisis cerebral causada por una operación, marcó el inicio de un camino lleno de desafíos y descubrimientos. Idalia compartió cómo, a pesar de las adversidades, previno vencer sus propios miedos y prejuicios. Su determinación la llevó a integrar a Kevin en la escuela desde temprana edad, lo que fue una experiencia desafiante pero crucial para su desarrollo y el de otros niños con discapacidad.
Idalia también destacó cómo su lucha no solo se centró en el bienestar de su hijo, sino que se expandió para abogar por las oportunidades de otras personas con discapacidad y sus familias. Su red de apoyo se amplió al conectar con otras madres y personas en situaciones similares, lo que la llevó a descubrir formas de enfrentar los desafíos desde la unidad y la colaboración.
La historia de Idalia toma un giro inspirador cuando, en 2020, se enfrentó a su propia discapacidad debido a una operación por un tumor medular. A pesar de este nuevo obstáculo, Idalia continuó su lucha por su propia vida y la de sus hijos, demostrando una valentía excepcional en medio de la adversidad.
Hoy en día, Kevin tiene 27 años y es un testamento vivo de la resiliencia y el poder del amor incondicional. La historia de Idalia es un recordatorio conmovedor de que la discapacidad no define el valor de una persona ni su capacidad para encontrar la felicidad. En lugar de ser limitante, la discapacidad puede ser un catalizador para el crecimiento personal y la conexión humana.
En este Día de las Madres de 2023, Idalia honra a todas las mujeres que, como ella, abrazan la maternidad con amor, valentía, mientras luchan incansablemente por las oportunidades ,derechos de las personas con discapacidad en una sociedad en constante evolución. Su historia es un faro de esperanza, un llamado a la inclusión, el entendimiento, la empatía en un mundo diverso y cambiante.







