Eduardo Casanova rompe el silencio del VIH con cine
El director y actor español Eduardo Casanova presentó en el Festival de Málaga su documental Sidosa, una obra íntima y provocadora en la que narra su proceso personal de aceptación tras haber sido diagnosticado con VIH a los 17 años. La película, realizada junto al periodista Jordi Évole, mezcla comedia, documental y ficción para cuestionar el estigma social que aún rodea al virus.
La cinta, que también cuenta con la participación de figuras como Ana Belén, ha generado una fuerte reacción del público durante su estreno. Casanova relató que la proyección se convirtió en una experiencia colectiva inesperada. “Ver una sala llena viendo una película llamada Sidosa y escucharlos reír es un gran respiro”, afirmó el cineasta, destacando la diversidad generacional del público.
El arte frente al estigma
Casanova ha señalado que, aunque los avances médicos han permitido que las personas con VIH vivan más y mejor, el desafío social continúa siendo enorme. Según el director, la ciencia ha sido fundame
ntal para salvar vidas, pero el arte tiene un papel clave para cambiar la percepción social.
“La ciencia ha conseguido que las personas con VIH estemos vivas, pero no es tan determinante como el cine o el arte para entender el conflicto”, expresó. Para el cineasta, las historias contadas en el cine y en otras expresiones artísticas ayudan a abrir conversaciones que muchas veces permanecen silenciadas.
El director considera que visibilizar el VIH es esencial para reducir el estigma. Aunque reconoce que muchas personas viven con el virus en silencio —incluidas figuras públicas—, sostiene que la existencia de referentes visibles puede contribuir a la normalización del tema.
Una salida del armario inédita
Casanova se ha convertido en uno de los primeros personajes públicos en España en declarar abiertamente que vive con VIH. Para él, dar este paso fue tanto un acto personal como político.
El cineasta aseguró que muchas
personas, tanto famosas como anónimas, se le han acercado para agradecerle su decisión, aunque muchas aún sienten miedo de hablar públicamente sobre su diagnóstico. “Es liberador y necesario”, dijo, subrayando que el estigma y la desinformación siguen siendo los principales obstáculos.
Salud mental y discriminación
Uno de los temas centrales de Sidosa es el impacto psicológico del estigma asociado al VIH. Casanova sostiene que, aunque en países como España existe acceso a tratamiento antirretroviral, muchas personas carecen de apoyo psicológico.
“El virus puede controlarse con medicación, pero el odio y la desinformación afectan profundamente la salud mental”, explicó. En su opinión, el sistema sanitario aún tiene deudas en la atención integral de las personas que viven con VIH, especialmente fuera de las unidades especializadas.
Un punto de inflexión en su carrera
El documental marca también un cambio en la trayectoria artística de Casanova. El director adelantó que su cine evolucionará tras esta experiencia personal y creativa. Actualmente trabaja con la productora Morena Films en una nueva película titulada El gran cabrón, cuyo guion fue presentado recientemente en la Festival Internacional de Cine de Berlín.
Con Sidosa, Casanova no solo expone su propia historia, sino que busca generar una conversación social más amplia. Para el director, el cine puede convertirse en una herramienta poderosa para combatir el estigma y promover una comprensión más humana de las personas que viven con VIH.







