La campaña «Cambiemos la Regla» ha trascendido los límites de una simple iniciativa legal para convertirse en un poderoso movimiento de cambio cultural que aborda la menstruación desde diversas perspectivas. Desde sus inicios, la campaña se propuso alterar las percepciones arraigadas en torno a la menstruación, y lo ha logrado con éxito, marcando un hito en la historia costarricense y más allá.
Una Campaña Multifacética:
La estrategia de «Cambiemos la Regla» se distingue por su enfoque integral. Inició como una campaña para reformar marcos legales, pero evolucionó hacia una plataforma educativa y cultural. La diversidad de intervenciones, desde campañas masivas hasta exposiciones de arte, demuestra una comprensión profunda de la necesidad de abordar el tema desde múltiples ángulos.
Inclusión de Voces Jóvenes y Arte:
La alianza con el Tour Chiky y la intervención de estudiantes en la creación de conciencia a través del arte son destacables. La exposición en la Asamblea Legislativa y la participación en el Teatro Nacional demuestran cómo el arte puede ser una herramienta poderosa para generar diálogo, conciencia sobre la pobreza menstrual y su impacto en la educación.
Lobby y Trabajo Directo con la Asamblea Legislativa:
El esfuerzo incansable de Marysela Zamora en la vocería, las negociaciones directas y la empatía generada con las personas diputadas han sido cruciales. Desde la firma de la manta gigante hasta la exposición de arte, cada estrategia se ha centrado en involucrar activamente a quienes toman decisiones.
Educación y Talleres:
La colaboración con la cooperación internacional, especialmente con UNFPA, para impartir talleres en escuelas y colegios es un testimonio de la visión a largo plazo de la campaña. No solo se busca informar, sino también empoderar a las personas jóvenes para liderar el cambio en sus comunidades.
Campaña con Incidencia Global:
El salto a la arena internacional es un logro monumental. Unir a seis países y colaborar con organizaciones como ONU Mujer, UNFPA y Global Citizen destaca la importancia global de la campaña. La presentación en la Cumbre Mundial por la Democracia subraya cómo los problemas locales pueden tener un impacto mundial.
Las Niñas Toman la Asamblea:
La iniciativa de «Las Niñas Toman la Asamblea» durante el Día Internacional de la Niña es una brillante estrategia para hacer oír las voces más jóvenes. Presentar la agenda de las niñas ante las diputadas y ser convocadas a la Comisión de Niñez y Adolescencia demuestra que la participación temprana puede tener un impacto duradero.
Entrega de Productos Menstruales:
La entrega de productos menstruales no solo es un gesto simbólico, sino una acción concreta que aborda las necesidades inmediatas de las niñas y adolescentes. La colaboración con diferentes organizaciones y la distribución estratégica resaltan el compromiso de «Cambiemos la Regla» con la acción práctica.
En conclusión, «Cambiemos la Regla» ha transcendido las barreras locales y se ha convertido en un modelo para abordar cuestiones tabúes y transformar la realidad. Este es un recordatorio de que el cambio cultural no solo es posible sino esencial para construir una sociedad más inclusiva y consciente. La campaña ha marcado un antes y un después, dejando un legado significativo que inspirará a futuras generaciones a desafiar las normas y construir un futuro más equitativo.







