El sistema ferroviario de Costa Rica ha sido clave para el transporte de miles de pasajeros diariamente. Sin embargo, detrás de cada viaje exitoso, hay una serie de desafíos técnicos y operativos que, en ocasiones, provocan paradas inesperadas y otras incidencias. El Ingeniero Jaime Mas Romero, Gerente de Operaciones del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER), compartió recientemente su perspectiva sobre las dificultades más comunes y las soluciones que se están implementando para garantizar un servicio eficiente.
Causas de las paradas inesperadas
Uno de los problemas más frecuentes en el sistema ferroviario costarricense es el patinaje de las unidades, una situación que afecta la tracción de los trenes y provoca detenciones imprevistas. El ingeniero Mas señaló que estos problemas de patinaje se deben a factores como la acumulación de basura y hierba sobre la vía férrea, así como la humedad que se acumula en los rieles debido al rocío o la llovizna. Estas condiciones hacen que el tren pierda tracción, afectando su capacidad para moverse adecuadamente.
“Es importante aclarar que, a diferencia de un automóvil, la superficie de contacto entre el riel y las ruedas del tren es de solo un centímetro de diámetro, lo que significa que cualquier cambio en las condiciones de la vía afecta significativamente el rendimiento del tren”, explicó Mas. Para mitigar estos efectos, el INCOFER ha implementado soluciones como la colocación de arena en los rieles y el control mecánico de la maleza en las zonas más afectadas.
Pruebas técnicas y mantenimiento
Para garantizar la operatividad continua de los trenes, el INCOFER realiza pruebas dinámicas y estáticas que incluyen evaluaciones de aceleración, frenado y potencia de los motores. Según Mas, estas pruebas se efectúan principalmente cuando se adquieren nuevos equipos, pero se mantienen controles regulares para asegurar que las condiciones de frenado no se vean afectadas con el tiempo.
“El frenado se mantiene relativamente estable, pero la potencia de los motores puede disminuir con los años, por lo que realizamos mantenimiento preventivo de manera periódica”, explicó el ingeniero.
Protocolo ante fallas
Cuando un tren queda varado, el INCOFER tiene un protocolo bien establecido para resolver el problema rápidamente. El maquinista notifica de inmediato al Despacho de Trenes sobre la situación y, dependiendo del tipo de falla, se procede a remolcar la unidad o a realizar reparaciones en el lugar con la asistencia del personal técnico del Taller Electromecánico. En casos donde sea posible, se efectúan trasbordos entre trenes para reducir el impacto en los pasajeros.
“La cantidad de escenarios que pueden provocar que un tren se quede varado es amplia, desde fallas mecánicas hasta colisiones o daños provocados por pasajeros. Cada situación es evaluada individualmente para garantizar una resolución eficiente”, detalló Mas.
Cumplimiento de los horarios
A pesar de las dificultades, el INCOFER mantiene un alto nivel de efectividad en el cumplimiento de los horarios, con un 98% de puntualidad mensual, según los registros operativos. Mas destacó que, aunque ocurren cancelaciones esporádicas, estas son mínimas en comparación con la cantidad total de servicios que se brindan cada mes.
“El principal factor que afecta nuestras rutas actualmente es la maleza que crece en la vía férrea, pero estamos tomando medidas preventivas para minimizar su impacto en el servicio”, afirmó Mas.
Inversión y mantenimiento de la infraestructura
Finalmente, Mas se refirió al presupuesto y la inversión que el INCOFER destina al mantenimiento y mejora de la infraestructura ferroviaria. A pesar de estar limitado por la regla fiscal, el instituto continúa buscando maneras de optimizar sus recursos para mantener un servicio de calidad. No obstante, muchos de los incidentes que afectan la operación del tren, como colisiones o atropellos, son factores externos que escapan del control directo del INCOFER.
“El mantenimiento preventivo es clave, pero muchos de los problemas operativos son provocados por factores externos, como la caída de árboles o accidentes en los cruces de las vías”, subrayó Mas.
Conclusión
A través de la conversación con el Ingeniero Jaime Mas, queda claro que el sistema ferroviario costarricense enfrenta múltiples retos. Sin embargo, el INCOFER está implementando soluciones estratégicas para mejorar la eficiencia del servicio y minimizar el impacto en los usuarios. La experiencia de Mas en la gestión operativa y su compromiso con la mejora continua son fundamentales para superar estos desafíos y asegurar que el tren siga siendo una opción confiable de transporte para los costarricenses.







