Desafíos en la Educación Rural Fronteriza: Voz de los Docentes y Realidades Post-Pandemia

0
562

En el marco de un reciente estudio llevado a cabo por el Programa Perfiles del Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional, Rolando Barrantes Pereira comparte sus hallazgos y reflexiones sobre los desafíos en la implementación de políticas educativas en dos centros educativos rurales de la Zona Sur de Costa Rica: el Colegio indigena La Casona de San Vito y la Escuela Surik, esta última ubicada en la frontera con Panamá.

En la entrevista, Barrantes expone los aspectos clave que afectan la capacitación docente y el impacto de la pandemia de COVID-19 en el aprendizaje de los estudiantes, revelando la complejidad de aplicar políticas educativas en estos contextos específicos.

Descontextualización de las Políticas Educativas

Uno de los primeros puntos que destaca Barrantes es la dificultad de aplicar políticas educativas generalizadas en contextos rurales como los estudiados. Según él, “las políticas son interesantes en el papel, pero no están contextualizadas”.

Los educadores enfrentan un desafío constante al intentar llevar a la práctica políticas diseñadas con una visión general, sin considerar las limitaciones y necesidades específicas de cada institución.

“No es lo mismo un centro educativo en la zona de Escazú, con una infraestructura moderna y acceso a tecnología, que una escuela rural con carencias básicas”, señala Barrantes, refiriéndose a la brecha de recursos entre zonas urbanas y rurales.

Capacitación Docente: Un Pilar en Riesgo

Barrantes subraya la importancia de la capacitación docente para garantizar la calidad educativa, un aspecto que, lamentablemente, se ha visto afectado en los últimos años debido a decisiones judiciales y recortes presupuestarios.

Un fallo de la Sala Constitucional en 2015 prohibió las capacitaciones en horario lectivo, exigiendo a los docentes que las realicen en su tiempo libre, lo cual, en palabras de Barrantes, “resulta complicado debido a las responsabilidades familiares y personales que todos tenemos”.

A esta limitación se suman los recortes en el presupuesto educativo, los cuales han reducido aún más las oportunidades de formación continua para el personal docente, afectando directamente su capacidad para aplicar las políticas en sus aulas.

Impacto de la Pandemia en el Rendimiento Académico

En relación con los estudiantes de los centros educativos analizados, Barrantes expresa la preocupación que le transmitió el personal docente sobre los efectos negativos de la pandemia de COVID-19 en el aprendizaje.

“Hubo un rezago significativo en áreas como la lectoescritura, matemáticas, español e inglés”, afirma.

Durante el confinamiento, las clases presenciales fueron reemplazadas por guías de trabajo autónomo y materiales didácticos virtuales, lo cual, aunque necesario en su momento, no reemplazó la interacción directa con el docente.

“No es lo mismo estar en un aula, donde el docente puede observar el progreso del estudiante y resolver sus dudas en el momento, que aprender de forma autónoma desde casa”, explica Barrantes.

Los docentes observaron un claro desfasaje en las habilidades académicas de los estudiantes al volver a las aulas, lo que generó un arduo proceso de recuperación. Según Barrantes, después de 2021 se implementarán estrategias de refuerzo para mitigar el impacto de la pandemia, aunque las condiciones estructurales y económicas de las escuelas rurales completarán este proceso de recuperación.

Retos y Necesidades Futuras

Para Barrantes, es urgente que las políticas educativas incluyan mecanismos claros de capacitación docente y que se ajusten a las realidades de cada contexto educativo. “Los postulados de las políticas deben ser comprendidos tanto teóricamente como prácticamente por los actores educativos”, enfatiza, haciendo hincapié en la necesidad de transmitir los principios y objetivos de estas políticas de manera efectiva.

Solo así, afirma, los docentes podrán apropiarse de ellas y aplicarlas en beneficio de sus estudiantes.

Esta investigación subraya que la calidad educativa en zonas rurales y fronterizas depende no sólo de recursos materiales, sino también de un enfoque de capacitación adecuado y contextualizado.

La experiencia del personal docente de estos centros educativos revela la importancia de adecuar las políticas nacionales a las necesidades locales, especialmente en comunidades que enfrentan desafíos tanto estructurales como económicos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí