San José, Costa Rica. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) sostiene que el aseguramiento de los trabajadores independientes forma parte del carácter obligatorio y contributivo de la seguridad social costarricense, bajo principios de universalidad, solidaridad, igualdad, obligatoriedad y equidad.
De acuerdo con la institución, las personas que desarrollan actividades económicas por cuenta propia deben incorporarse al sistema y proporcionar la información necesaria para determinar el ingreso sobre el cual corresponde calcular sus contribuciones. La CCSS señala que la cotización se establece sobre los ingresos netos generados por la actividad económica, es decir, los ingresos brutos menos los gastos de operación, sin que estos puedan ser inferiores a la Base Mínima Contributiva.
En materia de incorporación y permanencia dentro del sistema, el licenciado José Eduardo Rojas, de la Dirección de Inspección de la CCSS, señala que el Servicio de Inspección tiene entre sus responsabilidades «verificar el cumplimiento de las obligaciones de aseguramiento y promover la correcta incorporación de las personas trabajadoras al sistema de seguridad social».
La institución reconoce que la realidad económica de quienes trabajan por cuenta propia está marcada por diversos factores. Según la respuesta oficial, la capacidad económica de esta población está influenciada por «el comportamiento de la actividad económica, las condiciones del mercado laboral, la productividad de los distintos sectores y otros elementos vinculados al entorno económico nacional».
Comercio concentra mayor morosidad
Uno de los datos más relevantes suministrados por la CCSS corresponde a las actividades económicas que concentran los mayores niveles de morosidad entre trabajadores independientes.
A junio de 2026, el comercio representa el 24,6% de la morosidad, seguido por las actividades de servicios comunitarios y sociales con un 14,5%, las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquileres con un 13,1%, y la construcción con un 11,2%.
La propia CCSS advierte que «la mayoría de los trabajadores independientes registrados ante la CCSS son de bajos ingresos, hay una alta tasa de informalidad y sus ingresos fluctúan en el tiempo, aspectos que inciden en el comportamiento de pago».
Estos datos colocan sobre la mesa una realidad económica compleja para miles de personas que dependen de actividades independientes y cuyos ingresos pueden variar considerablemente de un período a otro.
Las cuotas dependen del ingreso
La CCSS explica que las contribuciones de los trabajadores independientes se calculan sobre sus ingresos netos. Para 2026, la Base Mínima Contributiva corresponde a ¢346.789 para el Seguro de Salud y ¢324.590 para el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Desde la perspectiva de la Dirección de Inspección, encabezada en esta respuesta por el licenciado José Eduardo Rojas, la obligatoriedad de la afiliación implica que la institución realiza acciones para verificar la correcta incorporación y permanencia de esta población dentro del sistema.
La CCSS también aclara que la normativa permite a los trabajadores independientes solicitar ajustes en su ingreso de referencia cuando su situación económica lo amerite. El trámite puede realizarse presencialmente en las plataformas de servicios de la Gerencia Financiera o mediante la Oficina Virtual de la institución.
El reglamento correspondiente establece que estos ajustes consideran «los ingresos netos reportados por la persona trabajadora».
Cobros clasifica las obligaciones
La situación de los trabajadores independientes frente a las deudas con la seguridad social también es abordada por la Dirección de Cobros.
El licenciado Luis Diego Calderón, representante de la Dirección de Cobros de la CCSS, explica que la institución clasifica a los trabajadores independientes utilizando diferentes variables. Entre ellas se encuentran «lugar de adscripción, por ingreso, por monto de la deuda, antigüedad de la deuda, actividad económica, entre otros».
Esta clasificación permite a la institución organizar las gestiones relacionadas con las obligaciones pendientes. La CCSS agrega que las gestiones de cobro, los beneficios como la condonación y las normas aplicables a los acuerdos de pago se ejecutan bajo los principios de igualdad y legalidad.
Según la Dirección de Cobros, «debe darse un tratamiento equivalente a todo trabajador independiente que se encuentre en las mismas condiciones jurídicas».
Esto significa que el sistema institucional no establece, según la respuesta recibida, una diferenciación basada exclusivamente en la percepción individual de si una persona tiene o no voluntad de pagar, sino que utiliza variables relacionadas con la deuda, los ingresos, la actividad económica y otras condiciones.
Una población con ingresos variables
La CCSS reconoce que el cumplimiento de las obligaciones contributivas responde a una combinación de factores. Entre ellos menciona el nivel de ingresos, las condiciones económicas generales, la estabilidad de la actividad productiva, el grado de formalidad laboral y otros elementos económicos y sociales.
La institución señala además que las medidas destinadas a promover el aseguramiento y mejorar el cumplimiento contributivo se aplican de manera general a la población trabajadora independiente, «sin diferenciación en función de la capacidad de pago individual de cada persona».
Al mismo tiempo, la CCSS indica que los trabajadores independientes cuentan con una escala contributiva diferenciada, en la cual el porcentaje de contribución varía según el ingreso de referencia determinado para cada persona.
La institución explica que «quienes registran menores ingresos aportan un porcentaje menor, mientras que quienes tienen ingresos más altos realizan una contribución proporcionalmente mayor».
CCSS mira nuevas formas laborales
Las nuevas modalidades de empleo también forman parte del análisis institucional. La CCSS reconoce que los modelos de aseguramiento deben evolucionar conforme cambian las condiciones económicas, sociales y laborales del país.
En ese sentido, señala que mantiene procesos de revisión y ajuste para atender nuevas modalidades de trabajo y actividades económicas.
En el caso específico de las plataformas digitales, la institución indica que se trata de un asunto que se encuentra en discusión en la Asamblea Legislativa mediante distintas iniciativas destinadas a regular estas modalidades laborales. De acuerdo con la CCSS, eventuales modificaciones legales podrían tener consecuencias en materia de aseguramiento social.
Sostenibilidad requiere estudios técnicos
Ante la posibilidad de introducir cambios en las condiciones de aseguramiento o contribución, la CCSS establece que cualquier modificación debe estar respaldada por análisis técnicos.
La institución sostiene que «cualquier propuesta orientada a modificar las condiciones de aseguramiento o contribución de los trabajadores independientes o asalariados, debe sustentarse en estudios técnicos y actuariales».
La responsabilidad de valorar el impacto de esas eventuales modificaciones corresponde, según la respuesta institucional, a la Dirección Actuarial, especialmente en lo relacionado con la sostenibilidad financiera del Seguro de Salud y del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte.
Sobre la posibilidad de proyectar cuánto podría beneficiar al sistema una mayor formalización de trabajadores independientes, la CCSS indicó que esa consulta corresponde ser respondida por la Dirección Actuarial.
Coordinación ante problemas económicos
La Caja también manifestó su disposición para coordinar con otras instituciones públicas iniciativas relacionadas con factores que pueden afectar la capacidad contributiva de los trabajadores independientes, entre ellos la informalidad, los bajos ingresos y la inestabilidad económica.
La institución explica que, cuando se requiere actuar sobre aspectos relacionados con la recuperación de adeudos, existe coordinación interna con dependencias como la Dirección Jurídica, la Dirección Actuarial y Económica, la Dirección de Inspección y la Gerencia de Pensiones, además de otras dependencias estatales cuando resulte necesario.
La respuesta de la CCSS refleja así una realidad en la que el aseguramiento de los trabajadores independientes no depende únicamente del cumplimiento individual de una obligación, sino que está relacionado con las condiciones económicas, la estabilidad de las actividades productivas, los niveles de informalidad y la capacidad real de generación de ingresos.
Mientras la Dirección de Inspección, a cargo del ámbito consultado al licenciado José Eduardo Rojas, concentra su función en verificar la incorporación y permanencia de los trabajadores dentro del sistema, la Dirección de Cobros, representada en la respuesta por el licenciado Luis Diego Calderón, interviene en la gestión de las obligaciones pendientes y en la aplicación de los mecanismos institucionales de cobro.
La CCSS deja finalmente planteado que cualquier reforma destinada a facilitar la permanencia de los trabajadores independientes dentro de la seguridad social deberá encontrar un equilibrio entre la realidad económica de esta población y la sostenibilidad financiera de los seguros que administra la institución.
Fuente: Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), respuestas oficiales de la Dirección de Inspección y Dirección de Cobros. Documento institucional remitido por el Área de Comunicación y Extensión Cultural, Dirección de Comunicación Organizacional. La respuesta a la consulta sobre el impacto de una mayor formalización en la sostenibilidad financiera del Seguro de Salud y del IVM quedó a cargo de la Dirección Actuarial.











