George Rodríguez/Foto-DDLH
La responsabilidad compartida, por los países involucrados en desplazamientos de migrantes, debe constituir la base para la elaboración de soluciones cuyo enfoque necesariamente incluya los derechos humanos de esas personas, planteó la defensora de los Habitantes de Costa Rica, Catalina Crespo.
Se trata de un tema que trasciende la territorialidad regional, aseguró Crespo, al inaugurar, el Encuentro de Puntarenas, que toma el nombre de en la occidental ciudad portuaria costarricense donde, inaugurado el 26 de abril, se desarrollará durante esta semana.
“Es momento de hacer, de la ‘Responsabilidad Compartida’ entre los distintos países que sirven de origen, tránsito y destino de pestos flujos migratorios regionales, el punto de encuentro a partir del cual se construyan respuestas regionales para el tratamiento de un tema que no solo es regional centroamericano sino, y más importantes aún, un tema de Derechos Humanos”, expresó la funcionaria.
Crespo está en ejercicio de la Presidencia del Consejo Centroamericano de Procuradores y Procuradoras de los Derechos Humanos (Ccppdh).
La actividad reúne a defensores y procuradores de derechos humanos de Centroamérica y México, quienes, entre otros puntos de agenda, analizarán la situación de la “Migración y los Derechos Humanos: desde un abordaje regional”, informó la defensoría, en un comunicado en el cual informó sobre el cónclave.
También abordarán un informe técnico sobre “El Desplazamiento Interno, Migración forzada y Protección Internacional en Centroamérica”, elaborado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), agregó, en el texto que tituló “Defensorías y Procuradurías de Derechos Humanos de Centroamérica y México refuerzan su compromiso por los Derechos Humanos en materia migratoria”.
Asimismo, analizarán “la Guía de trabajo del ACNUR y la Organización Internacional de Migración (OIM) con las instituciones nacionales de Derechos Humanos para la atención de las diversas realidades del desplazamiento forzado”, según la información oficial.
Por otra parte, la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica, presentará una ponencia sobre “Seguridad Ciudadana y Programas Preventivos – INL”, se indicó en el texto.
El fenómeno migratorio regional se caracteriza, esencialmente, por los masivos desplazamientos de ciudadanos de los países del Triángulo Norte de Centroamérica -El Salvador, Guatemala, Honduras-.
Los miles de personas -mujeres, una proporción de ellas embarazadas, niños, en altos números no acompañados, además de hombres- huyen de la inseguridad -por actividades de delincuencia común y crimen organizado- y la falta de oportunidades que caracterizan a esos tres países, que constituyen una de las más violentas regiones a nivel mundial.
De acuerdo con cifras proporcionadas por organizaciones de sociedad civil del área, el hondureño es el componente nacional mayoritario de ese forzado desplazamiento humano.
El objetivo principal de los migrantes irregulares del Triángulo Norte consiste en llegar a Estados Unidos.
Para cumplirlo, esos centroamericanos cubren, por tierra -alternadamente, caminando, en autobuses, o en ferrocarriles de carga-, los aproximadamente cuatro mil kilómetros que separan, a esa región, de la frontera de 3155 kilómetros entre México y Estados Unidos.
La mayor parte del riesgoso recorrido se desarrolla en territorio mexicano.
Hace aproximadamente tres años, los migrantes se desplazan en masivos grupos que denominan “caravanas”, para tratar, de ese modo, de eludir algunos de los principales riesgos implícitos en el largo desplazamiento, los que incluyen corrupción de autoridades policiales, abuso de autoridad, violencia sexual -incluida violación- principalmente contra mujeres y niñas.
Ante esa última perspectiva, numerosas migrantes se autorrecetan anticonceptivos, según las organizaciones.







