Costa Rica, hogar de aproximadamente el 6 % de la biodiversidad mundial, ha sido reconocido históricamente por su compromiso con la conservación ambiental. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido un discurso que plantea la protección del medio ambiente como un obstáculo para el desarrollo económico.
El Programa Estado de la Nación ha alertado sobre un cambio en la narrativa oficial desde 2022, con acciones que han debilitado la gestión ambiental del país. Entre ellas, la reducción de áreas de conservación y el retiro de apoyo a iniciativas internacionales. Además, han resurgido debates sobre la exploración de gas natural y petróleo, la minería a cielo abierto y la pesca de arrastre.
A pesar de estos desafíos, Costa Rica sigue destacando en la protección de los océanos y la conservación de ecosistemas. Sin embargo, expertos advierten que las capacidades institucionales han sido afectadas, lo que podría comprometer los logros ambientales alcanzados.
El Programa Kioscos Ambientales ha denunciado la violencia contra defensores del medio ambiente, recordando que entre 1975 y 2020, 13 activistas fueron asesinados, muchos de ellos sin justicia. La organización enfatiza la importancia de reconocer la labor de comunidades indígenas y activistas que continúan protegiendo los recursos naturales.
Para garantizar un futuro sostenible, el país debe conectar su agenda de desarrollo con la sostenibilidad, fortaleciendo políticas públicas basadas en información y visión de largo plazo.







