Costa Rica enfrenta un nuevo debate en materia de seguridad y política exterior tras la decisión del gobierno de Rodrigo Chaves de declarar como organizaciones terroristas a grupos internacionales como Hamás, Hezbolá, la Guardia Revolucionaria Islámica y Ansar Allah. La medida ha generado reacciones encontradas en el ámbito político nacional.
El secretario general del Partido Liberación Nacional, Miguel Guillén, cuestionó la decisión del Ejecutivo, señalando que podría exponer innecesariamente al país a eventuales riesgos. Según el dirigente, Costa Rica, al no contar con ejército, debe actuar con mayor prudencia estratégica en el escenario internacional.
“Este tipo de decisiones pueden llamar la atención de actores que no tenían ningún interés en el país”, advirtió Guillén, quien además instó al gobierno a priorizar los problemas internos, especialmente los relacionados con el costo de vida y el impacto económico en los hogares.
Por su parte, el gobierno defendió la medida como una acción preventiva. El ministro de Seguridad, Mario Zamora, explicó que la declaratoria busca fortalecer los controles migratorios y las barreras de seguridad ante posibles amenazas globales. Entre las acciones contempladas está la prohibición de ingreso al país para personas vinculadas a estos grupos y la vigilancia de eventuales movimientos financieros relacionados.
En la misma línea, el canciller Arnoldo André indicó que la decisión responde a lineamientos de cooperación internacional y coordinación con países aliados, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas.
Analistas coinciden en que la medida introduce a Costa Rica en una discusión más amplia sobre su papel en la seguridad internacional. Mientras algunos sectores la ven como una acción necesaria para alinearse con estándares globales, otros consideran que podría implicar riesgos innecesarios para un país tradicionalmente neutral.
El tema continúa generando debate en la opinión pública, en medio de un contexto donde se cruzan la seguridad nacional, la política exterior y las prioridades internas del país.







