Santiago, Chile — El reciente Censo Nacional 2024, elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile, presenta datos cruciales sobre la discapacidad en el país, que permiten dimensionar la magnitud de las barreras físicas, sociales y culturales que enfrentan casi 2 millones de personas y sus familias.
Según las cifras oficiales, el 11,1% de la población de cinco años o más —equivalente a 1.950.388 personas— vive con alguna discapacidad. Este grupo enfrenta limitaciones en actividades básicas como ver, oír, caminar, recordar, cuidar de sí mismo o comunicarse, según un cuestionario basado en el Grupo de Washington para la medición de discapacidad en censos.
El estudio destaca que el 58,4% de las personas con discapacidad son mujeres y el 41,6% hombres. Además, casi la mitad de estas personas (49,8%) se encuentra en edad productiva, entre los 15 y 64 años, una realidad que afecta directamente la inclusión laboral, educativa y social.
Impacto familiar y desigualdad regional
Los datos también señalan que la discapacidad no afecta solo al individuo, sino a todo su núcleo familiar, con mayores índices de pobreza, inestabilidad y condiciones habitacionales precarias en hogares con personas con discapacidad. El INE analiza la necesidad de cruzar estas variables para identificar hogares completos afectados, lo que facilitaría el diseño de políticas públicas más integrales.
Regionalmente, las mayores proporciones de personas con discapacidad se encuentran en Ñuble (15,3%), La Araucanía (13,3%) y Maule (13,1%), mientras que regiones como Antofagasta (8,3%) y Magallanes (9,3%) presentan menores cifras.
Desafíos en educación y envejecimiento
El promedio de escolaridad de la población con discapacidad es de 8,9 años, considerablemente inferior a los 12,6 años de quienes no tienen discapacidad, evidenciando barreras en el acceso y permanencia educativa.
Por otro lado, el 32,6% de las personas mayores de 65 años tiene discapacidad, cifra que tenderá a aumentar ante la alta esperanza de vida que alcanza los 81 años en Chile, lo que plantea retos adicionales para la planificación social y sanitaria.
Dificultades específicas
El censo desglosa las dificultades más frecuentes:
Caminar o subir escaleras: 5,2%
Ver, incluso con lentes: 4,8%
Recordar o concentrarse: 2,8%
Oír, incluso con audífonos: 2,3%
Cuidado personal: 1,7%
Comunicarse: 1,1%
Estos datos evidencian la diversidad y complejidad de las discapacidades, que requieren respuestas multifacéticas en términos de accesibilidad y apoyo.
Conclusión: hacia una sociedad inclusiva y accesible
Los resultados del Censo 2024 no son solo estadísticas: son una invitación a repensar cómo se diseñan ciudades, viviendas, servicios públicos y políticas sociales en Chile y, por extensión, en América Latina.
Incorporar la accesibilidad como un eje transversal en ámbitos como desarrollo urbano, salud, movilidad, educación y empleo es una necesidad urgente para garantizar los derechos de esta población y de sus familias. El envejecimiento poblacional y la elevada prevalencia de discapacidad requieren que la planificación sea proactiva, adoptando los principios del diseño universal para construir entornos que incluyan a todas las personas.
En definitiva, el Censo 2024 abre un camino para que las políticas públicas se fundamenten en evidencia sólida y ética, asegurando que ninguna persona quede excluida por barreras evitables.







