El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha inscrito oficialmente su precandidatura para buscar la reelección en las próximas elecciones presidenciales de 2024. A pesar de los señalamientos de inconstitucionalidad que él mismo sostuvo en el pasado, Bukele ha dado este paso adelante respaldado por su partido oficialista Nuevas Ideas (NI).
En un mensaje publicado en Twitter, se informó al pueblo salvadoreño que tanto el presidente Bukele como el vicepresidente Félix Ulloa se han inscrito como precandidatos para los cargos de presidente y vicepresidente, respectivamente. El partido afirmó ser el más grande en la historia del país.
El anuncio de la intención de reelección por parte de Bukele se produjo en septiembre de 2022, un año después de un cambio de criterio de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Anteriormente, un presidente debía esperar diez años antes de poder buscar nuevamente la Presidencia. Sin embargo, la nueva resolución establece que el presidente debe pedir licencia «seis meses antes del inicio del periodo presidencial» si desea buscar un nuevo mandato. Esto significa que Bukele solo gobernaría durante los primeros seis meses de su quinto año de mandato y debería apartarse de la Presidencia en enero de 2024.
La inscripción de Bukele ha generado polémica y ha sido objeto de críticas por parte de varios sectores de la sociedad salvadoreña. Diversos abogados, incluida la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de El Salvador, han señalado que la reelección de Bukele supondría la violación de varios artículos de la Constitución. En particular, argumentan que el artículo que establece que la persona que haya ejercido la Presidencia no podrá «continuar en sus funciones ni un día más» sería infringido.
Nayib Bukele llegó al poder en 2019 como candidato del partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), de tendencia de extrema derecha, después de enfrentar dificultades en la inscripción de su partido NI, que es dirigido por uno de sus primos.
La inscripción de la precandidatura de Bukele marca el inicio de una campaña electoral que promete ser intensa y que pondrá a prueba la voluntad del pueblo salvadoreño y el sistema democrático del país en relación con la reelección presidencial. La situación será vigilada de cerca tanto a nivel nacional como internacional en los próximos meses.







