
El 19 Digital / fuente La Primerisima
Nicaragua no está obligada a cederle mar en el Golfo de Fonseca a Honduras a como lo ha expresado el presidente de ese país, Porfirio Lobo Sosa, afirmó este lunes el representante de Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia en La Haya (CIJ), doctor Carlos Argüello.
El diplomático sostiene que se debe tener claro que en la sentencia del tribunal internacional que Honduras invoca de 1992, Nicaragua no es parte y tampoco es cosa juzgada.
En este sentido, Argüello señaló que decir que existe una sentencia que obliga a Nicaragua ceder su territorio marítimo no es cierto, y que no hay ninguna sentencia.
El especialista en derecho internacional, explicó que la posición tradicional de nuestro país es que en la boca de salida del Golfo de Fonseca está Nicaragua por un lado y El Salvador por otro, a menos de 20 millas de distancia.
Durante una comparecencia a través del canal 4 de televisión, Argüello explicó que «de acuerdo con el derecho del mar, las aguas territoriales de ambos países de Nicaragua y El Salvador se juntan allí. Honduras está a 30 millas en el fondo, la sentencia de Honduras y El Salvador les otorgan derechos en la boca del Golfo de Fonseca, pero esa sentencia no obliga a Nicaragua», remarcó.
El especialista aclaró que existe una delimitación de hace más de cien años, en donde quedó claro que Honduras no tenía nada ni dentro ni fuera del Golfo de Fonseca, no obstante dijo que será voluntad entre los jefes de Estado de las tres naciones alcanzar algún acuerdos en ese sentido.
Argüello comentó que las pretensiones de Honduras son otras, pero reiteró que no hay nada que obligue a Nicaragua, lo que se puede es negociar, qué les conviene a ellos, qué nos conviene a nosotros, qué le conviene a la comunidad ribereña del Golfo.
Demanda contra ticos
El embajador de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) doctor Carlos Argüello, informó que se estudian más a fondo las estrategias en la contrademanda a Costa Rica, por los daños que ha provocado a la flora y fauna en la zona del río de San Juan.
El experto en derecho internacional sostuvo, que en el caso de Costa Rica, es francamente una situación increíble por una disputa que los ticos han centrado en las 250 hectáreas en la boca del río.
Argüello aseguró que se trata de un humedal sin ningún tipo de valor y que 250 hectáreas le han servido para andar denunciando a Nicaragua en todos los foros internacionales, y una excusa para construir esa carretera que está destruyendo el medio de ambas naciones.
El diplomático señaló que la construcción de una carretera monstruosa que cualquiera que la vea queda pasmado por lo mal hecha y por los daños que ocasionada, sin ningún estudio, pero el daño ya está hecho y lo continúan haciendo.
Costa Rica al principio lo que quería con la península de Nicoya era tener costas en el Lago de Nicaragua, agarrar parte del río, o sea ser parte de cualquier proyecto de esa naturaleza que fructificara, señaló Argüello.






