El gobierno de Canadá anunció un paquete de más de 120 millones de dólares en ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo destinado a la población de Sudán y a países vecinos, en un contexto marcado por el avance de la guerra civil que ya se acerca a su cuarto año y que ha generado una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Según el comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, el conflicto en Sudán ha provocado crímenes de guerra, desplazamientos masivos de población, violencia sexual generalizada, hambruna y el colapso de servicios básicos esenciales como salud, educación, agua potable y saneamiento.
La ministra federal de Relaciones Exteriores de Canadá, Anita Anand, afirmó que el país “seguirá apoyando al pueblo de Sudán mientras soporta esta terrible guerra”, reafirmando el compromiso de Ottawa con la asistencia humanitaria internacional.
Distribución de la ayuda
Del total anunciado, más de 94 millones de dólares serán destinados directamente a asistencia humanitaria de emergencia, incluyendo alimentos, atención médica, vivienda temporal, agua potable y servicios de saneamiento, además de medidas básicas de protección para la población civil afectada.
Otros 25 millones de dólares se orientarán a programas de desarrollo, de los cuales 18 millones serán gestionados junto a organizaciones como Save the Children Canada para garantizar acceso a la educación de más de 60.000 niños afectados por el conflicto.
Asimismo, 7 millones de dólares se destinarán a iniciativas para prevenir la violencia sexual , de género en regiones críticas como Darfur y Kordofán, donde los niveles de inseguridad se han intensificado.
Adicionalmente, cerca de 1,25 millones de dólares serán utilizados para apoyar esfuerzos de paz, estabilización, incluyendo proyectos liderados por civiles para promover el restablecimiento del orden social y comunitario.
Llamado al alto el fuego
El gobierno canadiense hizo un llamado urgente a todas las partes en conflicto para detener la violencia y comprometerse con un alto el fuego inmediato. “El pueblo de Sudán merece algo más que la simple sobrevivencia: merece seguridad, dignidad y un camino hacia una paz duradera”, señaló el comunicado oficial.
La comunidad internacional continúa expresando preocupación por la magnitud de la crisis, considerada actualmente una de las mayores emergencias humanitarias del planeta debido al número de desplazados y al deterioro generalizado de las condiciones de vida.









