En un esfuerzo por promover un turismo más ético y sostenible, la diputada federal mexicana Fuensanta Guadalupe Guerrero Esquivel ha presentado una iniciativa en la Cámara de Diputados para reformar la legislación ambiental y de vida silvestre. La propuesta busca prohibir explícitamente el uso de animales con fines promocionales y trabajos forzados dentro del sector turístico, estableciendo sanciones para quienes incumplan estas disposiciones.
Según datos presentados por la legisladora, más de 550 mil animales salvajes en el mundo son mantenidos en cautiverio bajo condiciones de crueldad para el entretenimiento de turistas. En México, actividades como los paseos en calandrias tiradas por caballos, espectáculos con delfines en cautiverio, el uso de fauna silvestre para entretenimiento y fotografías han sido señaladas por organizaciones defensoras de los derechos de los animales como prácticas que comprometen el bienestar de las especies.
Guerrero Esquivel, integrante del Grupo Parlamentario del PRI, argumentó que, aunque ha habido avances en la materia, aún persisten prácticas que involucran la explotación de animales en el turismo. La reforma planteada modificaría la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en sus artículos 79 y 86 Bis, además de cambios en la Ley General de Vida Silvestre, en su artículo 3º.
La propuesta llega en un momento en que diversos países están reforzando sus regulaciones para erradicar el maltrato animal en la industria turística. En Costa Rica, reconocido por su liderazgo en conservación ambiental, la iniciativa mexicana podría generar interés en medidas similares para fortalecer la protección de la biodiversidad en actividades turísticas.
Organizaciones defensoras de los derechos de los animales han expresado su apoyo a la iniciativa, señalando la urgencia de establecer marcos legales que garanticen el bienestar de las especies y fomenten un turismo responsable. La discusión sobre la reforma se prevé que avance en las próximas semanas en el Congreso mexicano.
Este tipo de medidas reflejan una creciente conciencia global sobre la necesidad de equilibrar el desarrollo del turismo con principios de sostenibilidad y respeto por la vida silvestre.







