El sicariato continúa cobrando vidas a un ritmo alarmante en Costa Rica. En 2024, se reportaron 54 víctimas colaterales, incluidas 8 niñas y niños, estableciendo un trágico récord.
El caso más impactante ocurrió el 25 de diciembre en Alajuelita, cuando una bala perdida alcanzó a Kilian Ramírez Madrigal, un niño de apenas 9 años, sembrando miedo e incertidumbre en las comunidades afectadas por el crimen organizado.
Frente a esta crisis, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) ha alzado la voz para exigir medidas urgentes. La jefa de fracción, Partido Unidad Social CristianaPartido Unidad Social Cristiana María Marta Carballo Arce, subrayó la necesidad de actuar con firmeza: “La vida de cada costarricense merece ser protegida. No podemos permitir que la violencia siga dejando huellas imborrables en nuestra sociedad”.
Entre las propuestas legislativas impulsadas por el PUSC destacan:
- Expediente 24.047 : Ley contra el Sicariato en Costa Rica, que busca endurecer las sanciones contra este delito.
- Expediente 24.137 : Reformas a la Ley de Tránsito para reforzar medidas de seguridad relacionadas con el uso de motocicletas, frecuentemente utilizadas en estos crímenes.
La bancada del PUSC ha solicitado el apoyo de las demás fracciones legislativas para priorizar estas iniciativas y enfrentar con determinación el flagelo del sicariato.







