Costa Rica comprará energía a Panamá y Nicaragua para evitar apagones durante la temporada seca

0
623

Ante los efectos persistentes de los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ha anunciado la compra de energía a Panamá y Nicaragua para garantizar el suministro eléctrico en 2025, especialmente durante los meses más secos. Según el gerente interino de Electricidad del ICE, Agustín Murillo, las negociaciones con nueve empresas panameñas y cuatro nicaragüenses comenzaron en mayo, cuando el país estuvo cerca de aplicar racionamientos debido a la falta de agua en los embalses hidroeléctricos.

Murillo explicó que la cercanía geográfica con estos países permite adquirir energía a un costo reducido, beneficiando así al sistema energético costarricense. Aunque los contratos aún no están finalizados, las gestiones se enmarcan dentro de un plan marco que garantiza los derechos de ambas partes y permite ajustar la cantidad de energía comprada semanalmente.

“Estamos buscando opciones dentro del mercado centroamericano para asegurar que, si el clima falla, tengamos alternativas para responder a las necesidades de Costa Rica”, señaló Murillo. Esto se suma a los esfuerzos del ICE para aumentar los recursos de generación de energía y prepararse mejor para los desafíos de la temporada seca.

Generación mediante combustibles

Además de la compra de energía, el ICE también recurrirá a la generación eléctrica a través de combustión de diésel y búnker en plantas térmicas, lo que representará más del 5% de la producción energética del país en 2025. Esta medida busca mitigar la incertidumbre climática que ha afectado a las principales plantas hidroeléctricas del país, como Pirrís, Reventazón, Cachí y Arenal, que han recibido menos lluvia de lo esperado durante los primeros meses del año.

Berny Fallas, vocero del ICE, explicó que aunque las represas están en proceso de recuperación, las condiciones climáticas actuales son neutras, es decir, no están claramente inclinadas hacia El Niño ni La Niña. Esta situación genera incertidumbre sobre el comportamiento del clima en los próximos meses.

A pesar de que en junio y julio las plantas hidroeléctricas recibieron las lluvias esperadas, los niveles en agosto y septiembre fueron inferiores al promedio anual. Las proyecciones para los meses restantes indican una temporada dentro de lo normal, aunque se prevé un déficit de lluvias en diciembre, lo que refuerza la necesidad de estas medidas preventivas.

En resumen, Costa Rica se prepara para afrontar la temporada seca de 2025 con la compra de energía a países vecinos y la generación mediante combustibles fósiles, buscando asegurar el abastecimiento eléctrico en medio de los retos climáticos que impone el cambio climático y la variabilidad de los fenómenos de El Niño y La Niña.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí