Las obras de construcción del nuevo sistema pluvial, destinado a abordar la problemática recurrente de inundaciones en las rutas nacionales 119 y 123, han experimentado significativos atrasos en los cronogramas previstos. Este proyecto, encabezado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes en colaboración con el Consejo Nacional de Viabilidad (CONAVIO), tenía como fecha estimada de finalización noviembre, seis meses después de su inicio en mayo. Sin embargo, al 6 de diciembre, apenas se ha logrado un avance del 50 por ciento.
Desde el miércoles, el CONAVI ha proporcionado detalles adicionales sobre la ejecución del proyecto, revelando que las obras se dividen en tres fases con diferentes fechas de finalización. Hasta el momento, solo la primera fase tiene una fecha clara de conclusión: el 17 de febrero de 2024.
La primera etapa abarcará desde el semáforo de la antigua llantera hasta el cruce de San Lorenzo, marcando un hito importante en el proyecto. A pesar de este progreso, la incertidumbre persiste en cuanto a las fechas de finalización de las fases restantes.
La segunda etapa, a cargo de la Municipalidad de San Joaquín de Flores, agrega una capa adicional de complejidad y coordinación logística al proyecto. La falta de claridad en cuanto a la fecha de conclusión para esta fase ha generado preocupación entre los residentes y usuarios habituales de las rutas afectadas.
La tercera etapa, ubicada en la ruta nacional 119 desde Pollos Doquis hasta la comunidad educativa CreCer, también carece de una fecha específica de finalización. Esta fase es crucial para abordar los problemas de inundación en una de las áreas más críticas y transitadas, aumentando la ansiedad entre la comunidad que depende de esta vía para sus desplazamientos diarios.
Representantes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes han expresado su compromiso de abordar los atrasos y acelerar el proceso en las fases subsiguientes. Además, aseguran que se están implementando medidas adicionales para mitigar cualquier impacto negativo en la circulación y minimizar las molestias para los residentes locales.
A pesar de estos desafíos, la comunidad espera con optimismo la culminación exitosa del proyecto, reconociendo la importancia a largo plazo de un sistema pluvial eficiente para prevenir inundaciones y garantizar la seguridad y comodidad de quienes transitan por las rutas nacionales 119 y 123. Sin embargo, la necesidad de transparencia y comunicación efectiva por parte de las autoridades responsables es evidente para mantener la confianza y la comprensión de la población afectada.







