Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Desde los 17 años ya están en la cárcel, ellas están muy vacías por falta de cariño. Cuando hablamos con ellas nos cuentan que todo comienza de su infancia. Son chicas que desde la niñez han sido violadas por sus padres o padrastros o familiares, otras que la mamá hace pareja con otros hombres y las deja desde 7 u 8 años andar en la calle. Otras por sus papás las mandan a la calle desde muy pequeñas a pedir comida, la cosa es que se crían en la calle de una forma u otra y esto las lleva a robar a prostituirse, drogarse, aparte del odio, el rencor que llevan en su corazón por su triste infancia” relata Mirta Silvia Escobedo, co pastora evangélica de la Iglesia Sembrando vida en las Naciones en Argentina.
Agrego “Esto termina en ellas a llevar una vida desordenada de robos prostitución y drogas la cual terminan en la cárcel otras también por muertes. A pesar que son chicas muy jóvenes, roban y terminan matando. Cuando me acerco a ellas comienzan a contar su triste vida, pero desde su niñez culpan a sus padres que no tuvieron cuidado de sus vidas. Estas mujeres jóvenes necesitan mucho cariño”
Con Escobedo conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Cómo logro trabajar con jóvenes de estas cárceles?
Recuerdo un día llego al penal y me dice el director que me querían ver en un pabellón. Cuando fui me hace entrar la guardia cárcel y cierra con candados yo quedo en la celda encerrada con estas 2 chicas.
Recuerdo me senté en la cama y una de ellas se sienta a mi lado la otra se sienta en el suelo apoyando su cabeza en mis piernas buscando cariño son jóvenes que a pesar de lo malo que puedan hacer necesitan mucho cariño.
Yo les hablo del amor de Dios las abrazo y escucho lo que me cuentan de sus cosas malas que han hecho y se arrepienten piden perdón a Dios cambian sus vidas a través del amor de Cristo.
Recuerdo un día que yo iba entrando al penal una guardia cárcel me dice ¿Usted viene a perder el tiempo acá estas asesinas mataron o robaron?
Porque no aprovecha su tiempo para otra cosa esto es tiempo perdido.
Yo le respondí lo que en verdad pienso ¿Usted que prefiere que estas chicas cuando salgan en libertad vuelvan a continuar haciendo lo malo o prefieren que estas vidas cambien y comiencen hacer cosas buenas cuando estén afuera?
Muchos piensan que el ir a la cárcel es tiempo perdido, pero déjame decirte que Jesús ama al pecador y aborrece el pecado.
Es decir, Jesús ama a esas personas y aborrece lo malo que ellas hacen por esto cambia sus vidas cuando ellas aceptan a Jesús en su corazón.
Por este motivo voy a las cárceles para llevar la palabra de Dios para que estas vidas sean tocadas por Dios.
Recuerdo una madrugada a las 3 am suena el teléfono en casa era el director del penal. Me llamaba si podía presentarme en el penal porque se había armado un motín estaban rompiendo todo y quemaban colchones en protesta porque habían matado a una chica en una pelea entre bandas de ellas.

El director y los policías no las podían calmar me llama el director me decía pastora venga por favor para ver si las tranquiliza, me prepare y fui lo más pronto que pude llegar yo estoy un poco menos de una hora del penal cuando entro era un desastre todo quemado, todo roto y los gritos de ellas haciendo batucada. Esto le llaman cuando comienzan golpear las rejas es batucada.
Comencé a buscar a mis chicas y les digo este testimonio están dando del amor de Dios como podíamos estar destacando y hacer tanto lío. Comenzaron calmarse, nos juntamos a orar y Dios se manifestó en ese lugar llevando la paz.
Es muy lindo poder trabajar en esos lugares donde si bien hay peligro, pero vemos que el amor de Dios se manifiesta.
Cuando entramos a las cárceles si bien hay peligro puedo sentir la cobertura de Dios por Dios al que envía capacita y los cubre.
Espero que esto sea de bendición para quienes estén leyendo esto u quieran cambiar sus vidas
Los bendigo.







