George Rodríguez / Foto – MREC
Los grupos Internacional de Contacto (GIC) y de Lima formularon hoy un llamado conjunto, a la comunidad internacional, a proporcionar mayor apoyo humanitario para hacer frente a la crisis venezolana.
Ello es urgente, sin perjuicio de que agencias especializadas de Naciones Unidas, así como otras organizaciones internacionales de asistencia, han incrementado la asistencia, además de que fue publicado el Plan de Respuesta Humanitaria para Venezuela, indicaron los dos bloques regionales, en una declaración emitida en el marco de la 74 Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrolla desde ayer en su sede central, en la nororiental ciudad estadounidense de Nueva York.
“La crisis multidimensional agrava la dramática situación humanitaria de la población venezolana”, expresaron, para formular “un llamado a incrementar los recursos para la asistencia humanitaria y opciones para su entrega acorde con los principios internacionalmente aceptados”.
La dramática situación del caribeño país sudamericano “ha forzado a más de 4,3 millones de venezolanos a abandonar su país ejerciendo una presión adicional en los países de la región”, plantearon, en el texto de seis puntos.
En ese sentido, reconocieron “los esfuerzos de los países de acogida”, y señalaron que, no obstante ese respaldo a los migrantes, “las necesidades aún superan ampliamente sus capacidades”, por lo que formularon un llamado urgente, a la comunidad internacional, “a intensificar sustancialmente su solidaridad y apoyo financiero”, al tiempo que saludaron “la próxima realización de la Conferencia Internacional en Solidaridad con la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos”.
Ese encuentro está programado para llevarse a cabo al final de octubre, en Bruselas, la capital de Bélgica.
“Ambos grupos continuarán promoviendo el acercamiento con otros actores de la comunidad internacional e intensificarán su trabajo conjunto, de manera coordinada y complementaria, con la finalidad de apoyar una solución política, pacífica y democrática a la crisis venezolana”, de acuerdo con lo señalado en la declaración.
El Grupo de Lima es un bloque americano integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, y Santa Lucía, además de una representación del autoproclamado gobierno interino de Venezuela.
Este grupo tomó su nombre de la capital peruana, en la que fue creado, el 8 de agosto de 2017, para dar seguimiento, y buscar solución pacífica a la situación venezolana.
Por su parte, el GIC es bloque birregional integrado por ocho países europeos -Alemania, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, y Suecia- y cinco latinoamericanos -Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México, y Uruguay-.
Este conjunto de países, creado más recientemente, ha desarrollado, hasta ahora, cuatro reuniones –todas, este año-, respectivamente, en Montevideo, la capital de Uruguay, el 7 de febrero, en Quito, la capital de Ecuador, el 28 de marzo, en San José, la capital de Costa Rica, los días 6 y 7 de mayo, y ayer y hoy, en la sede de la organización mundial.
El GIC tiene el similar cometido de aportar a que la solución a la crisis venezolana se logre por la vía pacífica.
Venezuela registra, hace cuatro años, una creciente crisis humanitaria, política y de seguridad, cuya agudización ha obligado –hasta el momento- a los aproximadamente 4.3 millones de personas a desplazarse, vía terrestre, a países sudamericanos, principalmente hacia los limítrofes Brasil y Colombia, además de Ecuador y Perú, así como, más al sur, Argentina y Chile.
Quienes han emprendido el masivo éxodo, han señalado que lo han hecho a causa de la represión antiopositora, violaciones a los derechos humanos, además de escasez general de alimentos y otros productos de consumo básico, fuertemente reducido poder adquisitivo de los salarios, y extendida falta de oportunidades.







