
La Embajada de la Federación de Rusia en Costa Rica rechazó las declaraciones emitidas por el canciller costarricense, Manuel Tovar, quien manifestó preocupación por la presencia de personal militar ruso en Nicaragua durante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La representación diplomática rusa calificó esas afirmaciones como infundadas y sostuvo que la cooperación entre Moscú y Managua se desarrolla dentro del marco del derecho internacional y de la legislación nicaragüense.
Según la posición oficial de Rusia, la presencia de asesores y especialistas militares responde a acuerdos bilaterales de cooperación en áreas como capacitación, asistencia técnica, atención de emergencias y otras actividades de carácter humanitario y educativo. La embajada subrayó que estos programas no están dirigidos contra terceros países y recordó que Nicaragua también mantiene mecanismos de cooperación con otras naciones.
El pronunciamiento ruso surgió después de que el canciller costarricense expresara en la OEA su preocupación por la presencia de fuerzas rusas en territorio nicaragüense, dentro de un discurso en el que también abordó otros temas relacionados con la seguridad regional.
La representación diplomática de Rusia manifestó que la cooperación con Nicaragua se basa en decisiones soberanas adoptadas por ambos Estados y afirmó que las autorizaciones para el ingreso temporal de contingentes extranjeros son aprobadas conforme a los procedimientos legales establecidos por las autoridades nicaragüenses. Asimismo, instó a que las valoraciones sobre las relaciones ruso-nicaragüenses se fundamenten en hechos verificables y en información objetiva.
Desde la perspectiva de Moscú, la colaboración con Nicaragua forma parte de una relación bilateral de larga data que busca fortalecer capacidades institucionales mediante programas de cooperación técnica y militar, sin que ello implique una amenaza para otros países de la región. Las autoridades rusas reiteraron que esta cooperación responde a acuerdos soberanos entre dos Estados y rechazaron las interpretaciones que la presentan como un factor de desestabilización regional.
El intercambio de posiciones refleja las diferencias diplomáticas existentes entre Costa Rica y Rusia respecto a la situación regional y a la naturaleza de la cooperación entre Moscú y Managua, un tema que continúa generando debate en distintos foros internacionales






