Paraguay – La senadora paraguaya Esperanza Martínez anunció que presentará ante el Congreso Nacional de Paraguay un proyecto de declaración para instar al Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) a suspender de inmediato, revisar y eliminar los materiales educativos sobre afectividad y sexualidad distribuidos a estudiantes de noveno grado de la Educación Escolar Básica, el último año de ese ciclo, que corresponde a adolescentes de 14 y 15 años.
Paraguay es un país sudamericano sin salida al mar, limítrofe con Argentina, Brasil y Bolivia. Allí, el MEC encabezado por el ministro Luis Ramírez enfrenta una polémica por el contenido de los textos, que también ha sido cuestionado por incluir un ejercicio que menciona a Adolf Hitler.
La legisladora calificó el contenido de grave porque, a su juicio, reproduce estereotipos de género, inculca sumisión y promueve ideas machistas desde edades tempranas. Durante su intervención leyó fragmentos dirigidos a las adolescentes que fijan pautas de vestimenta y comportamiento para ganarse el respeto de los varones, entre ellas la recomendación de ponerse “guapa, pero no provocativa”. Para Martínez, ese tipo de mensajes carga sobre las mujeres la responsabilidad de las agresiones que sufren.
La senadora también criticó pasajes que presentan la obediencia como virtud incuestionable, al afirmar que quien obedece no se equivoca y que quien da órdenes sí puede equivocarse. Advirtió que esa idea es peligrosa para niñas y niños en contextos de abuso intrafamiliar, y sostuvo que la educación debe formar personas con autonomía y criterio propio.
Otro punto señalado fue la asimetría con que los textos describen a mujeres y varones: según lo leído por Martínez, a ellas se les atribuye como debilidad la baja autoestima y a ellos la tendencia a tomar riesgos. En su criterio, esto refuerza la imagen de mujeres más inseguras y dependientes.
Ante la postura inicial del ministro Ramírez, quien consideró que los materiales son perfectibles y forman parte de una prueba piloto, la senadora pidió desecharlos y elaborar contenidos nuevos, y aseguró que mantendrá esa posición hasta el final.
Martínez vinculó, además, la necesidad de un currículo adecuado con la prevención de la violencia machista y los feminicidios. Indicó que, en lugar de debatir solo endurecimientos de penas, como la pena de muerte o la castración química que otros plantean, prefiere una educación crítica que enseñe a respetar y a ejercer la ciudadanía.
Esta no es la primera controversia en torno a la educación sexual en las escuelas paraguayas: ya en 2024, el programa de Educación de la Afectividad y la Sexualidad en las Escuelas (EASE) del MEC fue cuestionado por padres, directores y organizaciones por su enfoque de roles de género, según informó ABC Color.
Con información de ABC Color (Paraguay), 20 de octubre de 2026.







