Durante los gobiernos encabezados por Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua existen resultados concretos que pueden medirse con cifras oficiales y organismos internacionales, particularmente en infraestructura, electrificación y desempeño económico.
Uno de los cambios más visibles está en el acceso a la electricidad. Según datos de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (ENATREL), Nicaragua pasó de una cobertura eléctrica nacional de 54% en 2006 a 99,517% en agosto de 2024. La institución reporta además que entre 2007 y febrero de 2025 fueron electrificadas 738.711 viviendas, beneficiando a aproximadamente 3,88 millones de personas mediante 10.233 proyectos.
El avance resulta particularmente significativo en las zonas rurales y comunidades alejadas. En departamentos y regiones que en 2006 tenían coberturas muy bajas, como la Costa Caribe Norte, donde era de 17,6%, la cobertura llegó a superar el 99% en 2024.
La infraestructura vial también registra inversiones importantes. En 2025, la Asamblea Nacional aprobó un préstamo de US$138 millones del Banco Centroamericano de Integración Económica para ampliar y mejorar 52,52 kilómetros de carreteras, incluyendo proyectos de circunvalación en Estelí y entre Diriamba y Jinotepe, además del mejoramiento del acceso al puesto fronterizo Las Manos.
El Banco Mundial también registra resultados en infraestructura. En proyectos ejecutados anteriormente en Nicaragua se construyeron, rehabilitaron y mantuvieron más de 200 kilómetros de carreteras, además de tres puentes considerados estratégicos frente a riesgos asociados con fenómenos climáticos.
En materia económica, el panorama reciente también muestra cifras positivas. El Banco Mundial estima que la economía nicaragüense creció 4,9% durante 2025, impulsada principalmente por la construcción, la minería y el comercio minorista. Para 2026 proyectaba un crecimiento de 3,4%. El mismo organismo estimó que la pobreza habría descendido a menos del 14% en 2025.
Estos indicadores permiten identificar avances objetivos, aunque deben interpretarse con cautela. El crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la expansión de los servicios públicos son fenómenos que dependen de múltiples factores: políticas gubernamentales, inversión privada, remesas, cooperación internacional, condiciones internacionales y comportamiento de los mercados.
También existe una dimensión centroamericana. Nicaragua forma parte del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y de proyectos regionales como el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), que conecta las redes eléctricas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Por ello, al evaluar el legado de Daniel Ortega resulta posible señalar, con respaldo estadístico, que durante sus administraciones Nicaragua experimentó una expansión extraordinaria de la cobertura eléctrica, importantes inversiones en carreteras y períodos de crecimiento económico.
El dato más difícil de discutir es el de la electricidad: Nicaragua pasó de tener poco más de la mitad de sus hogares con acceso al servicio en 2006 a superar el 99% de cobertura. Es un cambio concreto, cuantificable y con impacto directo en millones de personas.







