El cantón de Oreamuno, en la provincia de Cartago, ha dado un paso importante en su compromiso con el bienestar de sus ciudadanos al iniciar el proceso para obtener la certificación como una «Ciudad Compasiva». Esta iniciativa, liderada por la Fundación Partir con Dignidad y respaldada por la Municipalidad de Oreamuno, tiene como objetivo principal sensibilizar a la comunidad sobre el cuidado digno de las personas en fase terminal y brindar apoyo a sus familiares.
El proyecto Ciudades Compasivas busca crear una red de apoyo integral que involucre tanto a los familiares como a la comunidad en general, promoviendo un enfoque compasivo y solidario hacia quienes atraviesan una etapa avanzada de enfermedad. Según explicó la alcaldesa en funciones, Karen Gamboa Loría, durante la sesión extraordinaria del Concejo Municipal el 3 de octubre de 2024, el proyecto no solo está enfocado en el paciente, sino también en aquellos que le cuidan, quienes muchas veces enfrentan una enorme carga física y emocional.
“La idea es abarcar todo el cantón de Oreamuno, sensibilizando a las familias y a la comunidad para que el cuidado de una persona en fase terminal no recaiga únicamente sobre una mujer, como es común en nuestra sociedad. Queremos que todos los miembros de la familia participen y que se genere una red de apoyo que alivie el sufrimiento y brinde dignidad en los momentos más difíciles”, señaló Gamboa.
El proyecto, que cuenta con el respaldo técnico del Dr. José Ernesto Picado, especialista en geriatría y cuidados paliativos del Hospital Nacional Geriátrico, tiene sus raíces en un modelo desarrollado en España, pero ha sido adaptado a la realidad costarricense por la Fundación Partir con Dignidad. Este modelo ya se ha implementado con éxito en el cantón central de Cartago, y Oreamuno se suma ahora a otras nueve localidades que buscan alcanzar la certificación.
Enfrentando el desafío del envejecimiento
Uno de los aspectos más urgentes que aborda el proyecto Ciudades Compasivas es el creciente envejecimiento de la población. Según las proyecciones presentadas por Hannia Asenjo Rivera, psicóloga de la Oficina de la Mujer de la Municipalidad de Oreamuno, se espera que para el año 2050, el 20% de la población del cantón esté compuesta por adultos mayores. Este incremento plantea serios desafíos, particularmente en lo que respecta al cuidado de los adultos mayores en situación de pobreza y dependencia.
“Un 27% de los adultos mayores en Oreamuno vive en condiciones de pobreza extrema, y un 33% depende de otras personas para realizar sus actividades diarias. La capacidad actual del país para brindar cuidados paliativos es insuficiente para satisfacer esta creciente demanda”, explicó Asenjo durante la presentación del proyecto.
En este contexto, el proyecto no solo busca mejorar la calidad de vida de los pacientes, sino también proporcionar alivio , apoyo a las familias y cuidadores, quienes muchas veces enfrentan el reto de equilibrar su vida diaria con el cuidado de un ser querido en fase Terminal.
Metodología y etapas del proyecto.
El proceso para obtener la certificación de Oreamuno como una Ciudad Compasiva se ha dividido en varias etapas. Actualmente, ya se ha completado la fase de diagnóstico, y se está trabajando en la elaboración de un manual que guiará la implementación del proyecto en todo el cantón. Se espera que la certificación se alcance a finales de 2026, momento en que Oreamuno se convertirá en un referente nacional en el cuidado comunitario compasivo.
Durante este tiempo, se ofrecerán capacitaciones y talleres, tanto para cuidadores formales como informales, que incluirán temas como el autocuidado y la educación sobre enfermedades como la demencia. Además, se busca fortalecer las redes de apoyo a nivel comunal, con la colaboración de distintas instituciones locales y organizaciones no gubernamentales.
Un compromiso comunitario
El proyecto Ciudades Compasivas es un esfuerzo colectivo que involucra a diversas instituciones y sectores del cantón. Entre los actores clave se encuentran la Oficina de la Mujer de la Municipalidad de Oreamuno, la Fundación Yamuni Tabush, el Ministerio de Salud y la Universidad de Costa Rica, a través de su Observatorio del Envejecimiento.
Con esta iniciativa, Oreamuno no solo está fortaleciendo su tejido social, sino también dando un ejemplo a otras municipalidades del país de cómo es posible crear comunidades más solidarias y compasivas, donde las personas que enfrentan el final de sus vidas lo hagan con dignidad y acompañamiento. El proyecto refleja un compromiso profundo con los derechos humanos y la calidad de vida de los ciudadanos, especialmente de los más vulnerables.
“Esta es una oportunidad para que Oreamuno sea pionero en Costa Rica en la creación de una red comunitaria de apoyo y cuidado. No se trata solo de asistir a los enfermos terminales, sino de sensibilizar a la comunidad entera para que podamos ser más empáticos y compasivos con quienes enfrentan estos momentos difíciles”, concluyó Asenjo.
Este esfuerzo reafirma la importancia de la colaboración entre gobiernos locales, instituciones de salud , la sociedad civil para construir una sociedad más inclusiva , solidaria, donde el cuidado , el bienestar de todos sus miembros, especialmente en los momentos más críticos, sea una prioridad compartida. .







