El 16 de mayo de 2025, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó en primera instancia una reforma constitucional que modifica los artículos 23 y 25 de la Constitución Política, estableciendo nuevas disposiciones sobre la nacionalidad. Esta medida ha generado interés y análisis sobre sus posibles implicaciones para los ciudadanos nicaragüenses y extranjeros que residen en el país.
Cambios en la legislación
La reforma establece que la nacionalidad nicaragüense se perderá automáticamente al adquirir otra, lo que representa un cambio significativo respecto a la normativa anterior. Antes de la modificación, los nicaragüenses podían mantener su nacionalidad aunque obtuvieran otra. Además, la nueva ley exige que los extranjeros que deseen nacionalizarse en Nicaragua renuncien a su nacionalidad de origen, aunque se mantiene una excepción para ciudadanos centroamericanos que residen en el país.
Proceso de implementación
Para que la reforma entre en vigor, deberá ser aprobada en una segunda legislatura y publicada en el diario oficial La Gaceta. Se espera que esto ocurra en enero de 2026.
Impacto en la ciudadanía
El cambio legal ha generado diversas interpretaciones sobre sus efectos prácticos. Mientras algunas autoridades han indicado que la norma no será retroactiva, algunos ciudadanos con doble nacionalidad expresan preocupación por cómo podría afectar sus derechos, incluidos el acceso a servicios, propiedad y transmisión de nacionalidad a descendientes.
Motivaciones de la reforma
Según la exposición de motivos de la iniciativa, la nacionalidad se define como un vínculo de lealtad y no un mero trámite administrativo. Esto refuerza la intención de regular el estatus de los ciudadanos con nacionalidades múltiples dentro del marco jurídico del país.
Conclusión
La reforma constitucional representa un cambio en la política de nacionalidad de Nicaragua. Su implementación y efectos en la población seguirán siendo objeto de análisis en los próximos meses.








