Costa Rica enfrenta un acelerado envejecimiento poblacional, con más de 526.000 personas mayores de 65 años según datos del INEC a octubre de 2023, lo que representa el 10% de la población total. Este fenómeno, cada vez más pronunciado, plantea desafíos significativos para las políticas de atención y cuidado de esta población. A pesar de los esfuerzos realizados por instituciones como el CONAPAM, la CCSS, el IMAS y el Ministerio de Salud, persiste la percepción de que el apoyo brindado a los adultos mayores no es suficiente.
Acceso a Servicios de Salud: ¿Un Derecho en Riesgo?
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las personas mayores es el acceso a los servicios de salud, a pesar de que todos los asegurados por cualquier modalidad en la CCSS tienen derecho a recibir atención médica. La dependencia física, la falta de transporte, la distancia a los centros médicos y las dificultades económicas impiden que muchos accedan a la atención que necesitan. La CCSS, consciente de estas limitaciones, ha desarrollado una política institucional integral para mejorar la atención de esta población, con un enfoque en expandir los servicios de geriatría en hospitales nacionales y regionales.
No obstante, los recursos siguen siendo limitados y deben priorizarse los grupos más vulnerables, lo que deja a un número considerable de adultos mayores sin la atención adecuada. ¿Es esto una muestra de que las políticas de atención a esta población aún no han sido suficientemente efectivas?
Política Nacional de Cuidados: Hacia un Abordaje Preventivo
El Ministerio de Salud, en conjunto con otras instituciones del Sistema Nacional de Cuidados (SINCA), está trabajando en la formulación de un plan de acción de la Política Nacional de Cuidados. Este plan busca un enfoque preventivo, centrado en el desarrollo de capacidades y habilidades de las personas mayores, así como en la detección temprana de complicaciones. Uno de los proyectos destacados es la implementación de la iniciativa de la OMS, Atención Integral al Envejecimiento (ICOPE), que se enfoca en la detección temprana de problemas relacionados con la audición, visión, vitalidad y área cognitiva en centros diurnos.
Aunque estos esfuerzos son prometedores, la pregunta sigue siendo: ¿serán suficientes para atender a la creciente demanda de una población que envejece rápidamente?
Discriminación por Edad en el Sistema de Salud
Otro tema preocupante es la discriminación por edad en el sistema de salud. A pesar de los esfuerzos del Ministerio de Salud por educar a la sociedad y realizar campañas de comunicación sobre el tema, la discriminación sigue siendo una realidad para muchas personas mayores. Este es un problema que no solo afecta la calidad de la atención que reciben, sino que también refleja una falta de respeto hacia sus derechos como ciudadanos.
Impacto de la Crisis Económica en los Programas para Adultos Mayores
La crisis económica actual ha puesto en riesgo muchos programas de atención a los adultos mayores. Si bien el Ministerio de Salud ha señalado que está realizando esfuerzos para evitar recortes presupuestarios en los programas para esta población en 2025, las limitaciones económicas podrían afectar la calidad de los servicios que se brindan.
Conclusión
El envejecimiento de la población costarricense es un desafío que requiere una respuesta integral y coordinada. Las políticas actuales han mostrado avances importantes, pero persisten problemas significativos, como el acceso desigual a los servicios de salud, la discriminación por edad y el impacto de la crisis económica en los programas de apoyo. Costa Rica debe continuar fortaleciendo sus esfuerzos para garantizar una vejez digna para todos sus ciudadanos.
En este contexto, el papel de la sociedad también es fundamental. La concienciación sobre la importancia de los cuidados y la lucha contra la discriminación son pasos clave para mejorar la calidad de vida de las personas adultas mayores.







