La toma de poderes de la presidenta número 50 de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, celebrada este 8 de mayo en el Estadio Nacional de Costa Rica, generó una amplia cobertura positiva tanto en medios nacionales como internacionales, destacando la magnitud del evento, la presencia de delegaciones extranjeras y la apertura al público como símbolo de una “fiesta democrática”.

Diversos medios internacionales resaltaron la relevancia histórica de la ceremonia. La agencia internacional Reuters destacó la presencia de líderes extranjeros y el compromiso de la nueva mandataria con la seguridad y la modernización del país. Por su parte, el diario español El País calificó el acto como un momento histórico para Costa Rica y subrayó la promesa de Fernández de mantener la institucionalidad democrática y el respeto a la división de poderes. Asimismo, medios como Infobae y El Financiero resaltaron la presencia de representantes de 71 países, así como la asistencia de figuras internacionales de alto nivel, entre ellas el rey Felipe VI de España y presidentes latinoamericanos.
La prensa costarricense también destacó la organización logística y el carácter abierto del evento. Medios nacionales señalaron que la decisión de realizar la ceremonia en el Estadio Nacional permitió la participación de miles de personas en un ambiente de orden, cultura y celebración democrática. La cobertura hizo énfasis en la planificación de seguridad, movilidad y accesibilidad, elementos que permitieron el desarrollo exitoso de una ceremonia inédita en la historia reciente del país.

Uno de los aspectos más humanos y positivos del evento fue la experiencia vivida por la periodista ciudadana Astrid Gramajo Cepeda, persona usuaria de silla de ruedas, quien pudo desplazarse con gran facilidad durante toda la actividad gracias a las medidas de accesibilidad implementadas por la organización del traspaso de poderes y al apoyo brindado por periodistas y funcionarios de gobierno.
De acuerdo con lo expresado por quienes acompañaron el evento, existió una genuina preocupación por garantizar condiciones dignas, seguras y accesibles para las personas con discapacidad asistentes a la ceremonia. La experiencia de Astrid Gramajo Cepeda representa un ejemplo positivo de inclusión y demuestra que, cuando existe voluntad institucional y sensibilidad humana, es posible construir actividades públicas más accesibles para todas las personas.
La participación activa y cómoda de personas con discapacidad durante una actividad de esta magnitud también envía un mensaje importante al país y a la comunidad internacional: Costa Rica puede avanzar hacia eventos más inclusivos, donde la accesibilidad deje de verse como un favor y sea entendida como un derecho humano fundamental.
Organizaciones sociales y sectores vinculados a los derechos humanos han señalado que este tipo de acciones fortalecen la democracia participativa y reflejan una visión más moderna y humana de la gestión pública, especialmente cuando se trata de actividades oficiales de alto perfil nacional e internacional.
La toma de poderes de Laura Fernández Delgado no solo marcó el inicio de una nueva administración gubernamental, sino también dejó imágenes y experiencias que evidencian avances importantes en materia de organización, participación ciudadana y accesibilidad para poblaciones históricamente excluidas.







