Una nueva Ley de Tránsito comenzó a regir en Guatemala, marcando un hito en la regulación vial al ofrecer beneficios tangibles para los conductores, como la eliminación de las denominadas «multas fantasmas» «. Sin embargo, la normativa también enfrenta críticas sobre su implementación y efectividad.
Aprobada por el Congreso el pasado 22 de noviembre, la ley permite a los conductores impugnar sanciones económicas, otorgándoles la posibilidad de obtener resoluciones favorables o desfavorables. Además, establece que las multas no notificadas en un plazo de 120 días serán consideradas prescritas, eliminando la obligación de pago en esos casos.
Entre las novedades, los conductores podrán portar su tarjeta de circulación y adhesivo en formatos impresos o electrónicos, mientras se mantenga la obligatoriedad de exhibir las placas de matrícula de forma visible. También se busca mayor transparencia al obligar a identificar claramente los vehículos oficiales pertenecientes a instituciones estatales.
Impacto en la seguridad vial y retos en la implementación
Las reformas buscan prevenir el uso arbitrario de la autoridad en la regulación del tránsito y promover prácticas más equitativas. Sin embargo, los expertos advierten sobre la necesidad de reforzar las capacidades de las autoridades para garantizar el cumplimiento de las normas.
Juan Carlos Botrán, director de Movilidad y Seguridad Vial del Automóvil Club de Guatemala, subrayó que la frecuencia con la que se imponen multas es más importante que el monto de estas para cambiar el comportamiento de los conductores.
“Cuando hay un vacío de autoridad, no hay un responsable claro, y eso dificulta el cumplimiento de la ley”, comentó Salvador Morales, experto en seguridad vial.
Por su parte, Waleska Sterkel, de la Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana, enfatizó que la tarea de hacer cumplir las sanciones está dispersa, lo que genera ambigüedades en la aplicación de las disposiciones.
Un desafío crítico en la seguridad nacional.
Los percances viales son la segunda causa de muertes en Guatemala después de la violencia homicida, con un incremento significativo en diciembre de cada año debido al aumento de viajes y celebraciones.
La nueva Ley de Tránsito representa un paso adelante hacia la modernización de la regulación vial, pero su éxito dependerá de la capacidad del Gobierno para superar las deficiencias estructurales , garantizar un enfoque más efectivo y coordinado en la seguridad vial.







