Costa Rica monitorea crisis en Nicaragua y flujo migratorio través de frontera común

0
1274
Foto - keybel Smith

George Rodríguez

Costa Rica monitorea la violenta crisis política que hace casi dos meses convulsiona a Nicaragua, y mantiene la constante medición del flujo migratorio nicaragüense, a través de la frontera binacional, hacia territorio Nicaragüense, el que ha registrado un leve aumento a causa de esa situación, informó hoy la primera vicepresidenta y canciller costarricense, Epsy Campbell.

También se registra un aumento en las solicitudes de refugio, en Costa Rica, por parte de ciudadanos nicaragüenses, agregó Campbell, en conferencia de prensa en la Casa Presidencial, luego de una reunión de la Comisión de Coordinación Interinstitucional.

La funcionaria explicó, asimismo, que el gobierno costarricense no cuenta con posibilidad alguna de interceder, ante su contraparte de Nicaragua, para facilitar el tránsito del transporte de carga desde Costa Rica, vía Nicaragua, hacia el resto de Centroamérica.

Desde el estallido de la crisis, el 18 de abril, se registra “un leve aumento, un leve incremento en el flujo migratorio de nicaragüenses hacia Costa Rica”, a través de la Frontera Norte costarricense, tema que fue abordado durante la reunión de la comisión, dijo, sin  mencionar cifras.

Durante la sesión de trabajo, también se informó que “en la Frontera Norte (…) se tiene un monitoreo permanente, de parte del Ministerio de Seguridad Pública”, de modo de “estar midiendo el flujo migratorio”, y “se planteó la necesidad de estar realizando reuniones periódicas (de la comisión), debido a que la situación, en Nicaragua, se ha venido agravando”, indicó.

Las acciones se enmarcan en el Plan de Acción Integral para la Atención de Flujos Migratorios 2018-2022, presentado hoy a todas las instituciones integrantes de la comisión, señaló, además.

En cuanto al tema del comercio regional, afectado por bloqueos que comunidades opositoras al gobierno han erigido en diversos puntos carreteros a nivel nacional –incluidas zonas fronterizas nicaragüenses-, Campbell planteó que “conocimos la preocupación que tienen los industriales, la Cámara de Industrias de Costa Rica, por los atrasos en las exportaciones a países centroamericanos, y por el flujo de transporte que se da para el resto de Centroamérica, y desde Centroamérica, con  mercancías”.

“Nosotros recibimos las preocupaciones de los transportistas, manifestamos nuestra absoluta preocupación, y, por eso, hemos incentivado a una solución en mesa de diálogo, en Nicaragua, pero está fuera de nuestras manos brindarles las condiciones para que puedan transitar por Nicaragua”, explicó.

“Nosotros tenemos una imposibilidad material, política y diplomática, de realizar acciones que les permitan, a ellos, un tránsito dentro del territorio nicaragüense”, reafirmó la vicepresidenta.

“Lo que está sucediendo en Nicaragua, es resorte de Nicaragua, y nosotros no tenemos la posibilidad de interceder, de manera directa, para que una situación de crisis, que vive ese país, pueda ser solventada por acciones específicas de nuestro gobierno”, enfatizó.

Horas antes, en declaraciones grabas que fueron difundidas por la cancillería, Campbell anunció que el ministerio a su cargo facilitará el ingreso, a Costa Rica, de familiares de diplomáticos acreditados en Nicaragua.

Ello, en respuesta a una solicitud formulada en ese sentido por la Unión Europea, explicó la funcionaria, quien detalló que el ministerio a su cargo instruyó al embajador de Costa Rica en Nicaragua, Eduardo Trejos, que responda favorablemente al planteamiento.

“La respuesta ha sido inmediata, y hemos decidido brindarles unas visas diplomáticas de cortesía, para que, producto de la situación de crisis que vive Nicaragua, los familiares de los diplomáticos puedan venir aquí”, señaló la funcionaria.

Esto, “para que los niños y las niñas de esos diplomáticos puedan ingresar y continuar el sistema educativo, en Costa Rica”, y “para mirar cómo se desarrolla la situación en Nicaragua”, indicó, para agregar que esas personas “tendrán, una vez que están aquí, que hacer los trámites para tener los carnets necesarios para su permanencia en Costa Rica”.

La medida rige para los diplomáticos de países con representación en Costa Rica, aclaró.

Campbell formuló las declaraciones mientras en Nicaragua se mantiene la violenta crisis que hace casi dos meses convulsiona a ese país, con saldo de por lo menos 130 víctimas fatales, además de miles de heridos, detenidos, y desaparecidos.

En tal contexto, una reunión llevada a cabo el 7 de junio entre los diez integrantes de la CEN y Ortega, a iniciativa de los obispos, no generó el esperado cese de la violencia.

Finalizado el encuentro de aproximadamente tres horas de duración, en una instalación gubernamental, el arzobispo de Managua y presidente de la CEN, Leopoldo Brenes, leyó, a periodistas, un breve comunicado en el cual los obispos explicaron que se reunieron con Ortega “como pastores del Pueblo de Dios a nosotros confiado, y buscando nuevos horizontes para nuestra Patria”.

“El diálogo con el Presidente, transcurrió en un ambiente de serenidad, franqueza, y sinceridad, en el que hemos planteado, al Señor Presidente, el dolor y la angustia del pueblo ante la violencia sufrida en las últimas semanas, y la agenda consensuada en la Mesa Plenaria del Diálogo Nacional sobre la democratización del país”, indicaron los religiosos, quienes firmaron el documento.

El comunicado aludió así al Diálogo Nacional que, convocado por el gobierno y mediado y atestiguado por la CEN, está suspendido a causa de la intransigencia de las respectivas posiciones de los actores centrales: la sociedad civil opositora –representada por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia- y el gobierno –representado por una delegación encabezada por el canciller nicaragüense, Denis Moncada-.

Instaladas el 16 de mayo, en una sesión marcada por las fuertes críticas opositoras a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo –presentes en la sesión inaugural, pero no en las demás-, la mediación las suspendió una semana después, a causa de lo irreconciliable de las posiciones.

Por un lado, la delegación del gobierno planteó que los “tranques” (bloqueos carreteros) opositores sean levantados, mientras el bloque de oposición exigió que  Ortega y Murillo renuncien a sus respectivos cargos.

En el comunicado posterior al encuentro con Ortega, los obispos relataron que “le hemos entregado la propuesta que recoge los sentimientos de muchos sectores de la sociedad nicaragüense, y expresa el anhelo de la misma mayoría de la población”

“Esperamos su respuesta escrita, lo más pronto posible”, y, “una vez que el presidente de la república nos haya respondido formalmente, convocaríamos a la Mesa Plenaria del Diálogo Nacional, para valorar dicha respuesta, y, por lo tanto, la factibilidad de continuar el mismo Diálogo Nacional”, agregaron.

Luego de la lectura del comunicado, y sin espacio a una conferencia de prensa, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, fue abordado por periodistas, a quienes precisó que “le expresamos (a Ortega) la situación dramática que vive el país”, e indicó que “lo que se le ha presentado es, un poco, la agenda que se discutió en el Diálogo Nacional”.

El, presidente “dijo que iba a reflexionar, que le diéramos unos días, y que nos iba a dar una respuesta”, relató Báez, quien suele ser crítico del gobierno, y puntualizó que “él nos ha pedido, simplemente, que le demos un par de días de reflexión (…) nos pidió que respetáramos esos días de reflexión, y él nos va a dar una respuesta”.

Los obispos quedaron, de ese modo, “esperando la respuesta de él, simplemente, en pocos días, decidiremos si vale la pena, o no, continuar el Diálogo Nacional”, planteó el obispo, quien reafirmó que “eso fue lo que se le presentó, pero, ahora, queremos que sea, él mismo, el que la valore”.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí